Nuria Fernández, campeona de España de cross, favorita también en pista cubierta - EFE
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Entre la Operación Galgo y la necesidad de medallas

La delegación española acude a los Europeos indoor en París con el objetivo de mejorar los cinco metales de Turín 2009

EFE
PARÍS Actualizado:

Detener la caída, iniciada tras tocar cumbre en la edición de Madrid 2005 con doce medallas, y remontar el vuelo para acallar desde la pista el ruido mediático de la Operación Galgo, es el doble objetivo de la selección española de atletismo en los Europeos en pista cubierta de París.

De viernes a domingo, en el Omnisports de Bercy, un equipo de 36 atletas (20 hombres y 16 mujeres) capitaneado por Manuel Martínez, Goliat en su última película, se enfrenta esta semana al reto de contener la hemorragia, restañar la herida y cerrar el ciclo europeo con la sensación de haber dejado atrás la crisis.

La incorporación de la campeona de España de cross (y de Europa de 1.500 al aire libre) Nuria Fernández en el último instante removió en el equipo español los sedimentos de la Operación Galgo, pero la madrileña, ex discípula de Manuel Pascua, uno de los entrenadores presuntamente implicados en la trama de dopaje, ha resuelto dar la cara sobre la pista y rebatir a sus acusadores, como viene haciendo en la campaña de cross.

A sus 34 años, Nuria es una de las opciones de medalla para España en París. Las otras residen en las carreras sobre el anillo, los saltos y tal vez en la vallista Josephine Onyia si ha logrado recuperarse por completo de la rotura de fibras que sufrió en la reunión de Zaragoza.

Para la atleta de origen nigeriano los Europeos en sala tendrán un significado especial porque fue en vísperas de la edición anterior (Turín 2009) cuando le comunicaron que había dado positivo por clembuterol y hubo de abandonar la ciudad italiana sin competir para afrontar dos años de suspensión.

Dieciocho años separan al lanzador de peso Manuel Martínez, el más veterano del grupo con 36, del triplista Vicente Docavo, el último producto de la factoría castellonense de saltos, todavía en categoría júnior. Con esa mezcla de experiencia y juventud, España podría alcanzar en París su medalla número 100 si, con seis o más, consigue su propósito de superar las cinco de Turín 2009.

Desde las 12 medallas y los 19 finalistas de Madrid 2005, el atletismo español ha ido perdiendo fuelle en los Europeos bajo techo, el torneo más accesible del calendario internacional. En Birmingham 2007 fueron 10 metales y 14 finalistas. En Turín se agravó el recorte (5 y 11) y, por primera vez desde Valencia 1998, no hubo un solo campeón.

El atletismo español sólo tiene dos atletas encaramados en los primeros puestos del ránking europeo del año, y los dos en 800: Kevin López (1:46.06) y Manuel Olmedo (1:46.07), aunque este último, discípulo de Enrique Pascual, correrá los 1.500.

Después de su medalla de bronce en los Europeos al aire libre, el año pasado en Barcelona, y sus dos títulos de campeón de España (exterior e interior), Olmedo confía ciegamente en sus posibilidades pese a los conatos de asma que ha sufrido con el brusco descenso de temperaturas en Soria. "No hay problemas, estoy recuperado y lo voy a demostrar", declaró durante el viaje.

En ausencia del campeón, el ruso Yuri Borzakovsky, el sevillano Kevin López estará acompañado en 800 por el actual subcampeón de Europa, su paisano y compañero de entrenamientos Luis Alberto Marco, y por el balear David Bustos. El polaco Marcin Lewandowski, campeón en Barcelona al aire libre, será el adversario más difícil.

La terna española de 1.500 ofrece al menos dos opciones claras de medalla, especialmente tras la baja por lesión del gran favorito, el francés Mehdi Baala.

Olmedo, Diego Ruiz (actual subcampeón de Europa bajo techo) y un recuperado Juan Carlos Higuero que en agosto se operó de osteopatía de pubis, constituyen un trío de garantías para luchar por los metales. El francés Yohann Kowal, con 3:38.07, es el más rápido de los contendientes.

Los 3.000 metros ofrecen uno de los duelos más clásicos del atletismo europeo: Mo Farah frente a Jesús España. El británico de origen somalí le ha mojado la oreja al madrileño las tres últimas veces que se han enfrentado, pero antes sufrió cuatro revolcones a manos del discípulo de Dionisio Alonso, que lleva tres bronces. El veterano portugués Rui Silva, actual campeón de 1.500, pondrá más pimienta al guiso de los tres kilómetros.

Opciones en los saltos

Los saltos ofrecen también a España esperanzas de podio con un jovencísimo Eusebio Cáceres, que a sus 19 años viene de proclamarse campeón de España absoluto con un salto de 8,08, y dos veteranas: la saltadora de altura Ruth Beitia, presente en el podio en cinco de las seis últimas competiciones bajo techo, y Concha Montaner, que recuperó la hegemonía española de longitud tras su maternidad.

Por primera vez en muchos años, el capitán Martínez acude a un Europeo sin opciones reales de podio, con el objetivo, modesto para un ex campeón mundial, de superar los 19 metros.