GOLF | masters de augusta

Jordan Spieth, el más joven maestro

El joven de 21 años logra su primer grande a ritmo de record

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El Masters de Augusta de 2015 ha concluido con la irrupción de una nueva estrella en el panorama golfístico mundial: Jordan Spieth. Por su extremada juventud (21 años) muchos dudaban de que pudiera continuar con el extraordinario ritmo anotador de sus tres primeros días en el National (batió el récord de menos golpes con 200). Era de suponer que la presión de los grandes jugadores que venían por detrás le hicieran tambalearse en la tabla.

Pero nada más lejos de la realidad. Comenzó la última jornada con cuatro golpes de renta y con cuatro la terminó. Los 18 hoyos que hubo entre medias sirvieron para certificar que el tejano está hecho de la pasta de los campeones. Cuando le vinieron malos momentos los recuperó con prontitud y, a pesar de la diferencia que llevaba, nunca dejó de atacar las banderas. Nunca tuvo menos de tres golpes de ventaja en la ronda y la suya fue una estrategia que huyó del conservadurismo: firmó seis "birdies" y embocó unos "putts" que quitaron el hipo. "Ha sido la semana más grande de mi vida _explicó_ algo con lo que había soñado desde pequeño. Ganar el Masters a mi edad me hace alcanzar mis objetivos con rapidez, tanto que ya estoy deseando que empiece la siguiente edición para optar a la segunda chaqueta."

Todo lo frío y distante que aparentaba ser al desenvolverse por el campo se convirtió en tensión y alegría en cuanto se vio con el título en el bolsillo. Muy cómodo con su "caddy" durante toda la semana, se le notó especialmente desenfadado y expresivo en sus aciertos. De esa manera fue mejorando el resultado de su casillero y llegó a colocarse con diecinueve bajo par a falta de cuatro hoyos para el final.

Éste es el resultado más bajo que nunca se ha alcanzado en el Masters y de no haber sido por un inoportuno "bogey" en el hoyo 18, habría quedado como una nueva plusmarca en los libros de registros. Al terminar con (-18) iguala la marca de Tiger Woods en 1997. Lo que tiene más mérito es que consiguió la hazaña de ganar su primer "major" siendo líder desde la primera a la última jornada, algo que no sucedía desde hacía un siglo (Walter Hagen en el Open Estados Unidos de 1914).

La lucha por la segunda plaza también resultó de lo más emocionante. "Ya firmaba acabar con menos catorce cada año _bromeó Justin Rose_ porque habitualmente es una cifra ganadora; pero teníamos enfrente a un superdotado y no podíamos llegar a más". Empatado con el inglés terminó Phil Mickelson, el favorito del público, mientras que el número uno del mundo, Rory McIlroy (-12) fue cuarto. Sergio García y Tiger Woods compartieron la decimoséptima plaza, con (-5).