Los daños de la primera semana del Tour
Jurgen van den Broeck, a la izquierda, se duele de la caída que le ha apartado del Tour - efe
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Los daños de la primera semana del Tour

El belga Van den Broeck, la baja más sensible de las seis primeras etapas, en las que las caídas han mermado a los componentes del pelotón

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Reza el diccionario de tópicos ciclistas que en la primera semana no se puede ganar el Tour de Francia pero sí que se puede perder. Los caídos durante las seis primeras etapas del Tour suscriben punto por punto este aforismo. Aunque, a falta de una etapa para dejar atrás la primera semana y que la carrera se meta de lleno en la alta montaña, los partes médicos han sido menos cuantiosos que en los dos últimos años, hay un puñado de ciclistas que han visto cercenadas sus opciones en el Tour sin tiempo para pelear.

El caso más grave es el de Jurgen van den Broeck (Silence-Lotto). Cuarto en 2012 y 2010, el ciclista belga venía listo para pelear por el podio de nuevo en esta edición. El miércoles, en la misma recta de meta de Marsella, se encontró con una montonera que dañó su rodilla; ayer ya no pudo tomar la salida. Tampoco pudo Maxime Bouet (Ag2r La Mondiale), y durante la etapa abandonaron Kessiakoff (Astana) y Nacer Bouhanni (Fdj), dos ciclistas con mucho que decir, uno en la contrarreloj y otro en los sprints.

El Astana ha sido de los más castigados, pues Janez Brajkovic, noveno el año pasado, cayó ayer a diez kilómetros para el final y, tras llegar a meta a duras penas y con diez minutos de retraso, no podrá tomar la salida hoy. Junto a él también se topó con el asfalto el gijonés Dani Navarro (Cofidis), que no perdió tiempo pero tiene golpes en la espalda y la rodilla. Joaquim Rodríguez (Katusha) y Nairo Quintana (Movistar) tampoco pudieron evitar las caídas ayer, aunque las consecuencias fueron un susto y simples magulladuras.

Más grave fue el asunto para Haimar Zubeldia, sexto clasificado en 2012, y Benjamín Noval. Mientras que el vasco se fracturó el miércoles un metacarpiano, el asturiano se golpeó la mano contra una cámara de fotos en la contrarreloj por equipos y se rompió el tendón de un dedo. Los dos siguen en carrera como pueden, literalmente agarrados al dolor. Quizá el caso más cruel fue el del estadounidense Ted King, que, con un golpe en el hombro desde la gran caída de la primera etapa, entró fuera de control en la crono por equipos por sólo seis segundos.

El interés de todos los ciclistas en la parte delantera del pelotón y dejarse ver, y el ruido de las cunetas, que desprotege al ciclista mucho más que en otras carreras, suelen ser las causas de las caídas del Tour. Geraint Thomas y Tony Martin, los ciclistas todoterreno de Sky y Omega Pharma, estuvieron a punto de abandonar en los primeros días. Hesjedal, que ganó el Giro el año pasado, corre con ua costilla rota desde el primer día. Cavendish, Rui Costa, Izagirre, Vande Velde, Astarloza, Amador... ni Alberto Contador ha podido salvarse de tocar el suelo, porque el Tour no entiende de nombres ni de aspiraciones. Cuando se termine la etapa de esta tarde en Albi, más de medio pelotón suspirará aliviado.