En busca de la casta

Actualizado:

El recuerdo de Spielberg y de Proust nos llevaría a añadir un participio: «... de la casta perdida». Desgraciadamente, muchas tardes lo pensamos. Aunque también hayamos visto algunas verdaderas corridas de toros. De lo que matan las figuras, han destacado Núñez del Cuvillo —excepto en Madrid— y, algunas tardes, Garcigrande y Valdefresno. De lo que las figuras nunca quieren ver, Cuadri, Escolar y Victorino; de lo intermedio, que tampoco quieren ver, Alcurrucén, Fuente Ymbro y Torrestrella. Demasiadas tardes hemos lamentado: «toros blandos y flojos; ni permiten faena ni emocionan al público...» Me escribió Gonzalo Santonja: «A ver si, este invierno, recapacitan tantos toreros y tantos ganaderos. Lo que hacen es suicida». ¿Confiamos en ello? Milagro invernal sería... En Fallas, me temo, volveremos a lo mismo.