Moisés Fraile asume toda la responsabilidad en la última corrida de Barcelona
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Moisés Fraile asume toda la responsabilidad en la última corrida de Barcelona

El ganadero, propietario de El Pilar habla de su buena relación con José Tomás

EFE
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El ganadero Moisés Fraile, propietario del hierro de El Pilar, asume toda la responsabilidad del éxito de la corrida de toros que el próximo domingo cerrará definitivamente la plaza Monumental de Barcelona antes de la entrada en vigor, en 2012, de la prohibición de la fiesta brava en Cataluña.

Cuando el tiro de mulillas arrastre el último toro de El Pilar, que al igual que sus hermanos de camada lucirá la divisa encarnada y amarilla —los mismos colores que la senyera—, casi un siglo de vida pasará a la historia con el cerrojazo a la Monumental, testigo de varias y determinantes épocas del toreo desde su apertura en 1914.

«Todo el éxito del festejo depende de que los toros contribuyan. Sin buenas mimbres no hay buen cesto», ha reflexionado esta mañana el criador Moisés Fraile en una entrevista con la Agencia Efe, que apura la espera en la finca «Puerto de Calderilla», en Tamames (Salamanca), cerca ya de las estribaciones de la Sierra de Francia. Allí pastan los célebres «lisardos» de El Pilar, uno de los encastes preferidos por JoséTomás, que esta temporada de su reaparición ha elegido para tres de las nueve corridas en que se ha anunciado en España tras su regreso a los ruedos, el pasado julio en Valencia.

Por esa razón, en la quebrada topografía del «Puerto de Calderilla» ha situado José Tomás este año uno de sus lugares de entrenamiento. «Hace falta tener afición para hacer lo que ha hecho este invierno José Tomás, que cada ocho días venía desde Estepona (Málaga), se entrenaba con alguna vaca y se marchaba», ha elogiado Fraile, que el próximo jueves, a las seis de la mañana, abrirá la «portera» para dejar paso al camión con los toros que se lidiarán en Barcelona.

Juan Mora abre el cartel —que en su parte artística y creativa ha ilustrado el pintor Miquel Barceló— y lo completa el diestro de Moncada y Reixac (Barcelona) Serafín Marín, a quien le cabrá el dudoso honor de lidiar y dar muerte al último astado que de momento pise la arena de la Monumental.

El encierro ha sido reseñado hace casi seis meses por uno de los principales hombres de confianza de José Tomás, el veedor Joaquín Ramos, a quien el diestro de Galapagar brindó el pasado 8 de septiembre en Valladolid la muerte de un toro, como público reconocimiento a su trabajo y para renovar su confianza.

«Es una satisfacción que el 'Dios del Toreo' te mate cada año tres o cuatro corridas», ha explicado un agradecido Moisé Fraile antes de evocar la relación que mantiene esta casa charra con el torero, «desde los inicios, cuando lo llevaban Santiago López y Emilio Miranda», ha precisado.

El idilio entre la casa ganadera y el diestro madrileño alcanzó uno de sus primeros éxitos en la corrida de la Beneficiencia celebrada en Las Ventas en 1999, al término de la cual salió por la Puerta Grande tras un sonoro triunfo ante unos difíciles toros de El Pilar. Desde entonces, el vínculo ha permanecido a lo largo de sucesivas etapas con diferentes apoderados como han sido Enrique Martín Arranz y Antonio Corbacho y, en la actualidad Salvador Boix.

Barcelona

La Monumental de Barcelona ha sido uno de los lugares predilectos de José Tomás, donde reapareció en junio de 2007 después de varias temporadas de retiro voluntario, y que en 2009 fue testigo de la primera «encerrona» en su plaza talismán, precisamente con astados de El Pilar.

Ahora, Miquel Barceló le ha puesto el color a la última corrida en ese coso, donde el agujero negro que describe su cartel no es más que «una pesadilla» para el criador salmantino.

Para Moisés Fraile, la del próximo domingo «no será la última corrida de Cataluña: seguirá habiendo toros en Barcelona el próximo año». «Ya no vamos a hablar de que es la cultura de España para que no se enfaden, ya sabes..., estamos hablando que es la cultura de todas y cada una de las regiones españolas y, por supuesto, la cultura de Cataluña», ha asegurado con rotundidad.

Mientras tanto, si la Iniciativa Legislativa Popular Taurina o el Tribunal Constitucional no lo cambian, el transportista de bravo Javier Cabrera será el encargado de hacer el último paseíllo por el Campo Charro de la última corrida de toros de Cataluña.