Sólo Castella puso emoción

RAFAEL CARRIÓN | VALENCIA
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De héroes se puede calificar a las casi once mil personas que asistieron al festejo. Los más de 40 grados al sol aconsejaban cualquier cosa antes que ocupar una localidad de la plaza. La corrida de Valdefresno, tan mansa como dócil, fue más propicia para entenderla a base de recursos que para desarrollar el buen toreo.

Enrique Ponce nada pudo hacer ante su noble pero rajado primero, que buscó chiqueros a las primeras de cambio. Con el cuarto, tras un bello y torero inicio de faena, el toro gazapeó más de la cuenta y salió distraído. El valenciano se alargó más de lo necesario tratando de justificarse.

Lo más destacado de la actuación de Castella fue el espectacular inicio de faena al quinto y una primera serie con la derecha. A partir de ahí, atacó demasiado al descastado ejemplar y terminó rajado en tablas. Pero el torero siguió pisando terrenos comprometidos, agradeciéndole el público su esfuerzo. Con su primero, el que más se dejó, optó por acortarle las distancias y terminar metido entre los pitones, poniéndole emoción a la faena, lo que le valió para cortar una oreja.

Tampoco tuvo un lote propicio Perera para desarrollar el toreo como lo entiende, por lo que tuvo que echar mano de recursos y terminar perdiéndose en dos trasteos tan largos como vulgares.