Enrique Ponce, antes de sufrir el percance el 18 de marzo en Fallas
Enrique Ponce, antes de sufrir el percance el 18 de marzo en Fallas - Mikel Ponce

Reyes, toreros, políticos y un Nobel desean una pronta recuperación a Enrique Ponce

El maestro de Chiva, que podría abandonar la clínica entre hoy y mañana, tiene el deseo de volver en agosto a los ruedos

Madrid Actualizado: Guardar
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Reyes, toreros, políticos, empresarios y ganaderos han deseado una pronta recuperación a Enrique Ponce, que ha sufrido el percance más grave de lo que va de temporada en forma de lesión: «rodilla catastrófica» es el bautismo de su doble rotura de ligamentos, fractura de la meseta tibial y de meniscos. «Una catástrofe», en palabras del doctor Ángel Villamor, quien operó el pasado miércoles durante cuatro horas y media al maestro de Chiva.

La larga y laboriosa intervención fue un éxito y el torero valenciano se recupera ya en su domicilio de Madrid. «Quiero agradecer, de corazón, tantos mensajes de ánimo y todas las muestras de cariño. Muchas gracias a todos. Volveremos con más fuerza...», escribió Ponce en sus redes sociales.

Mientras Ponce se somete a una intensa rehabilitación -«en la camilla, pues aún no apoya la pierna», explica su apoderado, Victoriano Valencia, son muchas las muestras de apoyo, como el deseo de «pronta recuperación» de Don Felipe durante la entrega de los premios de Cultura, de Don Juan Carlos, que se interesa casi a diario por el torero, del Nobel Mario Vargas Llosa, o los del empresario Simón Casas y el torero Juan José Padilla -«el sufrimiento forma parte de la gloria»- durante la gala de San Isidro. «Tengo cientos de llamadas, no solo desde España, sino también de Francia, muchísimas de México, de Londres y hasta de Singapur», cuenta Valencia. Cientos de aficionados han mostrado también su #FuerzaPonce a través de las distintas redes sociales.

Vestirse de paciencia

Aunque el deseo del matador era estar en la Feria de San Isidro y ser operado «solamente» del ligamento lateral interno, no quedó más remedio que intervenir en todo el conjunto. Ponce ya arrastraba la lesión del ligamento cruzado desde diciembre, pero optó por no operarse para cumplir sus compromisos de América y poder iniciar la española. Hasta que llegó el percance en Fallas para dejar su temporada en el aire. Según el doctor Villamor, los plazos de recuperación de todas las fracturas oscilan «de cinco a seis meses». «Ahora solo queda vestirse de paciencia, que Dios ayude y esperar a ver cómo responde la naturaleza. Conociendo el temperamento y las ganas de recuperarse de Ponce, seguro que es más rápido de lo normal», comenta su mentor. Su meta se fija ahora en el mes más taurino: agosto. Al maestro valenciano le gustaría estar en las ferias estivales. «Él quiere estar en las ferias de agosto, pero ya se verá, a ver cómo evoluciona. Ayer tuvieron que ponerle hasta morfina de los dolores que tenía, pero al menos con los calmantes ya concilia el sueño, por lo que descansa más». Ponce permanece ingresado en una clínica de Aravaca, «aunque a él le gustaría marcharse cuanto antes a su casa para poder estar también con sus hijas. Según lo vean hoy, podría abandonar el centro entre esta tarde y mañana, pero ya veremos qué dice el médico».

La fractura de Ponce también hizo un importante roto a la feria esencial de la temporada, San Isidro, donde junto con Roca Rey, era la base de llamada feria del bombo. El Juli cogió la «sustitución» sin pasar por la fórmula del sorteo, lo que ha generado no poca división de opiniones.