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ABC Cultural

Regalo de puro arte de Morante a Adrián

La emoción incontenida y desatada bajó desde el corazón de los tendidos al centro del ruedo. Allí, Adrián Gómez se sentía querido y torero sobre su montura de acero. La ovación y sus compañeros lo arroparon. Las lágrimas resbalaron por las mejillas hasta la arena: ... Adrián agradecía con sus ojos el calor y la generosidad. Retumbaba la cúpula del Palacio Vistalegre como trueno de justicia ante la injusticia de la vida.

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