El Fandi comienza de rodillas la faena
El Fandi comienza de rodillas la faena - Efe

Orejas para El Fandi con un gran toro de Salvador Domecq en Huesca

El torero granadino salió a hombros, mientras Ferrera y Toñete se fueron de vacío

HuescaActualizado:

La tarde la marcó el segundo, un fino toro de Salvador D9mecq, que buscó con bravura al caballo y que resultó extraordinario para el torero. En suerte le correspondió a El Fandi que lo cuajó a su manera, que fue abundante a más no poder, banderillas incluidas. De rodillas lo recibió con el capote, y de hinojos también comenzó la faena de muleta. Temple por abajo, y en redondo. Y otra más en la misma genuflexión para poner los tendidos a hervir. El toro embestía con nobleza, con su punto de casta cuando le plantaba la pelea por abajo. Circulares a derechas y al envés, desplantes arriba y abajo, un compendio fandista que remató de contundente estocada. Las dos orejas para el torero y una ovación para el astado en el arrastre, que si hubiera habido sensibilidad en el palco, debió haber sido una vuelta al ruedo.

Bueno también el quinto y otro nuevo festival del granadino, esta vez cojeando porque los músculos a veces no aguantan tanto trajín. El bajonazo final aguó la fiesta, que de estrépito pasó al silencio.

Antonio Ferrera se entendió mejor con el cuarto que con el que abrió plaza. Al primero, noblote, lo toreó en demasía en las cercanías, y al otro le cuajó series con ese regusto que ahora derrocha el extremeño. Con todo, su actuación quedó en eso, en pasajes, en apuntes de buena memoria.

Toñete no se entendió ni con el primero de su lote ni con el público. Faltó conexión con ambas partes, pues las buenas intenciones no fueron suficientes. Con el sexto, se repitieron las cosas. Muchos muletazos, el oficio aprendido, pero sin poso.