Morante de la Puebla, el 15 de abril de 2016 en la Maestranza, con el terno que donó a la Hermandad del Baratillo
Morante de la Puebla, el 15 de abril de 2016 en la Maestranza, con el terno que donó a la Hermandad del Baratillo - Raul Doblado

Morante de la Puebla: a cada arte, su religión

El vestido con el que escribió una página de la tauromaquia en abril de 2016 en Sevilla se convertirá en una saya para la Virgen de la Caridad

MadridActualizado:

A cada tiempo, su arte; a cada arte, su libertad. Y a cada misterio, su religión. Que en Sevilla (y no solo en la tierra que baña el Guadalquivir) no es otra que la morantista.

Y si el toreo es creencia, misterio y religión, la fe es ahora más torera que nunca en la Hermandad del Baratillo. Morante de la Puebla donó aquel vestido con el que soñó el toreo en la Feria de Abril de 2016, con su pureza y su clásica raíz, hasta desorejar a su octavo toro de un ciclo en el que el sevillano era el pilar.

Morante, acompañado entonces de Joaquín Moeckel y Ramón Valencia, tuvo el detalle de donar a la citada hermandad aquel terno, un precioso verde y oro, que ahora se convertirá en una saya -adaptada por el taller de bordados de Sucesores de Elena Caro, según adelantó «El Diario de Sevilla»- para la Virgen de la Caridad.

Aquella tarde del 15 de abril, Morante emprendió el camino andando desde el hotel a la Maestranza, con la parada de la fe en la capilla. Los rezos dieron su fruto en el año de su regreso a Sevilla. Aunque hubo que esperar al último toro de la Feria. Y por fin, con «Dudosito» -de Cuvillo-, llegó la primavera. Una primavera en la que florecieron las verónicas y los muletazos más hermosos de la temporada.

Con su vestido verde, verde como el viento de Lorca, verde como los suspiros del poeta, Morante -ganador aquel año del IX Premio Taurino ABC- paseó dos orejas por una obra de antología, de esas que se cuentan de palabra de abuelos a nietos. Como las generaciones que respetan y aman las tradiciones contarán que con aquella saya verde de la Virgen de la Caridad una tarde de abril Morante enseñoreó el toreo.