Morante de la Puebla, en la Maestranza
Morante de la Puebla, en la Maestranza - Raúl Doblado

Carteles taurinosMorante de la Puebla, ausente el Domingo de Resurrección en Sevilla por la televisión

Con toros de Victoriano del Río, El Juli, Manzanares y Roca Rey componen un cartel de relumbrón en una de las citas más esperadas de la temporada, en la que el sevillano también se ha quedado fuera de Fallas por las cámaras

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Julián López «El Juli», José María Manzanares y Andrés Roca Rey, con toros de Victoriano del Río. Ese el cartel del próximo Domingo de Resurrección en Sevilla. Un cartel de categoría y relumbrón, con tres figuras con méritos contraídos en la Maestranza [el indulto de «Orgullito» y las cinco Puertas del Príncipe del madrileño; el indulto de «Arrojado» y el trébol principesco del alicantino y la gran obra del limeño la última tarde de Resurrección] para anunciarse en una de las fechas señeras del calendario taurino y con lleno asegurado con los veteranos y la máxima revolución en taquilla de la actualidad: el peruano.

Pero sin Morante de la Puebla. Y sin Morante un cartel de Resurrección es como una primavera sin flores o una Feria de Abril sin abril. Y, si el sevillano se mantiene fiel a su filosofía de que a un artista nadie le impone la televisión (o «un modelo» equis), será también un abril (perdón, un mayo) sin Morante.

La división de opiniones surgirá: de un lado, los que aplaudan su decisión y la lealtad a la senda elegida; de otro, los que critiquen su postura de no televisarse. Así se pronunciaba el sevillano en una entrevista con Lorena Muñoz en ABC a finales de la pasada temporada: «Como decía Rafael de Paula, "el Espíritu Santo no sale en la televisión". La forma de retransmitir no me gusta. Continuamente se está interfiriendo en la obra que hace el torero con los comentarios. Los comentaristas deberían mantener más el silencio. Es la única actividad artística en la que se está criticando en el momento de realizarla. En el flamenco o en la pintura se hace después. Hoy día se quiere explicar todo y el toreo no tiene explicación, es un sentimiento. Es mi gran preocupación del año que viene (2019). Me gustaría enviar un mensaje a los empresarios para que no se televisasen los seriales completos».

Unos aplaudirán la decisión empresarial de retransmitir ferias completas (algunas empresas lo consideran imprescindible para sostener su modelo de negocio); otros, alguna otra figura incluida, mostrarán su postura contraria a televisarse en cada paseíllo de los grandes ciclos. También surgirán las voces incongruentes de aquellos que atacan el formato de la televisión privada mientras critican a Morante por no televisarse o sin ser ni abonados... Otros ovacionarán y agradecerán la visibilidad de la Fiesta en la tele y la opción de seguir las temporadas a través de la pantalla. Lloverán las frases de que todo lo que no sale en la televisión no existe y de que el mundo del toro necesita normalizarse en la sociedad (la televisión pública, TVE, ni se entera ni se la espera salvo milagro político divino). Surgirán las comparaciones con el fútbol, que nada tiene que ver con los toros. Ni para bien ni para mal. De todo se hablará. Bendita libertad de expresión y de elección. Con respeto.

La cuestión final es que Morante, el genio que custodia las esencias del arte del toreo, está fuera de Fallas y del primer cartel estelar de la Maestranza. Y Sevilla (y la temporada española) quiere (y necesita) a Morante. Hablo con un amigo de Triana, todavía indignado con algunas proclamas en los Goya, pero que sigue emocionado con la actuación de Rosalía y su «Me quedo contigo». «¿Y sabes qué? Si me das a elegir, me quedo con Morante», me dice con tono musical. Pero Morante no está ni en Valencia ni el Domingo de Resurrección en Sevilla. Y su ausencia, entre dos aguas, pesa. Cómo vayan a fluir las próximas ondas taurinas, nadie lo sabe...