Juan José Padilla, en su casa de Sanlúcar, en una imagen de archivo
Juan José Padilla, en su casa de Sanlúcar, en una imagen de archivo - J.M. Serrano

Juan José Padilla evoluciona bien, pero sufre calambres linguales y vértigos

Aunque su evolución es favorable, el Ciclón de Jerez ha visitado en Madrid a un neurocirujano para tratar de paliar esas molestias, que a veces le producen falta de equilibrio

ABC
MadridActualizado:

El torero Juan José Padilla continúa recuperándose en su domicilio de la intervención a la que fue sometido esta semana en el hospital Santa Ángela de la Cruz de Sevilla al presentar«un empeoramiento» de las secuelas que le dejó la gravísima cornada en la cara sufrida en la Feria del Pilar de Zaragoza de 2011, en la que perdió el ojo izquierdo. Según explicaron a ABC fuentes cercanas al torero, su evolución es favorable: «Ya se encuentra mejor y se recupera en su casa de Sanlúcar».

A pesar de que ya se recupera en su domicilio y de que la evolución es buena, Juan José Padilla ha visitado en Madrid a un neurocirujano en busca de un tratamiento que palie los calambres en la lengua y el vértigo que sufre, a veces con pérdida de equilibrio, debido a esas secuelas de las gravísimas lesiones en el coso de la Misericordia. Pero aquello no le impidió al HÉROE, así, con mayúsculas, plantarse delante de la cara del toro y triunfar. Cada faena fue acto de heroicidad que crece con el tiempo. En los carteles de San Fermín, donde era santo y seña, la afición de Pamplona, que lo adora, lo echa de menos.

El Ciclón de Jerez, de 46 años y ya retirado de los ruedos, fue operado por el doctor Alberto García Perla en una intervención con resultado satisfactorio. Según el parte médico, en el momento del ingreso, Padilla presentaba en el momento «persistencia de dolor, parestesias (sensación de hormigueo, adormecimiento o entumecimiento) y calambres linguales», motivo por el que este prestigioso cirujano oral y maxilofacial, y amigo personal del torero jerezano, decidió que lo mejor era pasar de nuevo por el quirófano.

Ya en la mesa de operaciones, se le sustituyó la prótesis orbitaria izquierda debido a «signos de intolerancia que provocaba cuadros de celulitis repetidos», provocados por una infección de la grasa y de los músculos que rodean el ojo.

Asimismo se le realizó «una cantopexia interna y externa del párpado izquierdo (un levantamiento), con fijación a tornillo de osteosínteis para anclaje», además de una «neurolisis y resección del neuroma traumático del nervio lingual».

Por último, según indicaba el parte médico, se le practicó también una «infiltración con toxina butolínica (bótox) en el lado derecho facial».

Juan José Padilla deberá mantener reposo relativo y una dieta de fácil masticación, además de realizarle las curas pertinentes en la órbita izquierda.