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Los ganaderos de bravo exigen a los líderes políticos quince medidas en defensa del toro de lidia

La UCTL ha enviado una carta a los líderes de los distintos partidos políticos para proteger una raza autóctona y un ecosistema de Alto Valor Natural

MadridActualizado:

Se avecinan las elecciones, más teñidas de toreo que nunca, y la Unión de Criadores de Toros de Lidia (UCTL) ha remitido a los distintos candidatos a la presidencia del Gobierno una serie de medidas «de respeto a la cultura, historia y tradición del toro bravo».

Según informa la UCTL en una nota de prensa, en ese documento se solicita a los políticos que defiendan «el mantenimiento de una raza autóctona -raza de lidia- y de un ecosistema de alto valor natural donde se desarrolla su cría, y también, se dignifique la labor de las mujeres y los hombres del campo».

Las medidas están estructuradas en torno a cinco ejes: protección, Europa, bienestar animal, economía, promoción y concienciación medioambiental. Ejes que desglosamos más abajo en 15 puntos.

Además, se ha solicitado a Pedro Sánchez (PSOE), Pablo Casado (PP), Albert Rivera (Cs), Santiago Abascal (Vox) y Pablo Iglesias (Podemos) «que faciliten por escrito la posición de su partido respecto a la ganadería de bravo en España y en Europa», y también, las medidas que propone cada cual «para la defensa de los intereses de la crianza de este animal antes de las elecciones».

La UCTL subraya que en España existen más de 900 ganaderías de lidia que cuentan con un censo superior a los 200.000 animales y se extienden por más de 300.000 hectáreas y cuya crianza es respetuosa con el medio ambiente y sostenible.

Estas son las peticiones, desglosadas en quince apartados:

1. Incluir en el Catálogo Nacional de manifestaciones culturales a la crianza del toro bravo, su cultura y tradicionales labores de manejo y selección, tal y como se recoge en la Ley 18/2013 que reconoce la Tauromaquia como patrimonio cultural.

2. Diseño y construcción de una candidatura para Reserva de la Biosfera a la dehesa como espacio de Alto Valor Natural donde se desarrolla el toro bravo, su diversidad faunística y botánica. En ese sentido, esta figura de protección deberá trabajar por combatir dos de los grandes enemigos de la dehesa como son: el envejecimiento de su arboleda y las plagas que sufre, potenciadas por el cambio climático.

3. Conservación de material genético. El número de encastes o líneas genéticas en peligro de extinción, según criterios de la FAO, se ha multiplicado de modo exponencial desde principios de este siglo. Instamos a arbitrar ayudas financieras y técnicas tanto para la conservación y custodia de material genético en centros oficiales, como para la conservación de un censo mínimo de reproductores que garanticen la biodiversidad genética de la raza.

4. Política agraria comunitaria. Los ganaderos de bravo son gestores agropecuarios y son, por tanto, los auténticos gestores del medio ambiente, quienes lo mantienen arriesgando su patrimonio y quienes garantizan a la sociedad una alimentación sana y de calidad. Los criterios de la PAC de sostenibilidad, de conservación medio ambiental, de apuesta por la conservación de la biodiversidad se recogen perfectamente en la crianza del toro bravo que no admite discriminación respecto a otras razas.

5. Ayudas. Asegurar las ayudas contempladas en los planes anuales de la Política Agraria Comunitaria a la raza de lidia.

6. Instamos a que las ayudas provenientes de los Programas de Desarrollo Rural de la cofinanciación de autonomías y Estado beneficien directamente a los ganaderos.

7. Armonización normativa y sanitaria. Adaptar la legislación nacional y autonómica sobre bienestar animal respetando las tradiciones, la cultura y el manejo tan específico que tradicionalmente se realiza en esta raza, tanto en las fincas ganaderas como con las reses destinadas a espectáculos taurinos y festejos populares.

8. Respeto a la experiencia y trabajo de selección de los ganaderos de bravo, acatando las directivas comunitarias, pero considerando la adaptación a la especial condición de la raza y su carácter perecedero.

9. Veterinarios. Rediseño del sistema de reconocimientos veterinarios en las plazas de toros de forma que se garantice la seguridad, se eviten movimientos excesivos e innecesarios de los animales y se garantice el bienestar animal.

10. Libre competencia de derechos en la redacción de los pliegos de los Ayutamientos. Garantizar la libre competencia entre los ganaderos de forma que la redacción de los pliegos de condiciones de las plazas de toros a instancias de los ayuntamientos no condicione la participación de una u otra ganadería.

11. Fiscalidad. Consideración de la cría del toro como ingreso agrario respecto a los requisitos de la Política Agraria Comunitaria. Consideración del toro como parte del espectáculo taurino para ser incluido dentro del tipo impositivo del 10% que es el tipo que registra la entrada al festejo.

12. Turismo. Impulso y desarrollo de un Plan Nacional e Internacional de Turismo del Toro Bravo que permita el conocimiento del toro en su entorno de crianza y los valores de su mantenimiento y conservación. Inclusión del turismo de ganaderías de bravo en los Planes estratégicos nacionales y de las comunidades autónomas de Turismo y que se promueva la actividad turística, especialmente en aquellas zonas más deprimidas.

13. Educación y concienciación medioambiental. Inserción de programa sobre el conocimiento del hábitat y crianza del toro bravo en los planes de educación y concienciación medio ambiental de la enseñanza primaria, secundaria y universitaria, en donde se pueden incluir visitas de alumnos a ganaderías de bravo.

14. El papel del hombre del campo. Promoción de los valores de conservación del toro bravo y del hombre de campo a través de campañas de concienciación medioambiental en medios de comunicación.

15. Gastronomía. Promocionar la carne de bravo como un producto gourmet dentro de nuestra gastronomía e incluirlo en las denominaciones de las diferentes comunidades autónomas.