Raúl Doblado

Festivales sin novilleros, una estocada al futuro

Frente a Bilbao, sin hueco para los que empiezan, en Sevilla brilla la esperanza con la presencia de un novillero

Madrid Actualizado: Guardar
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Si las figuras y no figuras amasen de verdad la Fiesta y les preocupase de verdad su futuro, deberían ser las primeras en exigir la presencia de un novillero en un festival.

Duele ver cómo en una plaza de primera categoría como Bilbao se anuncia un festival a beneficio de su Club Taurino con un cartel de mucho atractivo, sí, pero ayuno de quien está empezando. En el flamante cartel figuran los nombres de Enrique Ponce, Diego Urdiales, Cayetano, Juan Leal, Luis David y Pablo Aguado para lidiar reses de Garcigrande y Victoriano del Río. ¿De verdad que no tenía cabida ningún novillero? Probablemente esto no lo interese ni a los matadores veteranos ni a los más jóvenes que se abren camino. Ni muchos menos a la empresas. Ya ni se respeta esa pequeña gran oportunidad para quien no ha dado el paso al escalafón mayor. Qué pena.

Frente al cartel bilbaíno, se abre un camino ilusionante con el anunciado en Sevilla a beneficio de la obra social de las hermandades del Baratillo y la Esperanza de Triana. Coordinado por el abogado Joaquín Moeckel, en esta combinación sí hay cabida para un novillero: el rejoneador Diego Ventura, Morante de la Puebla, José María Manzanares, Cayetano, Pablo Aguado y el novillero (¡hossanna en el cielo!) Jaime González Écija. Desde que se puso manos a la obra, Moeckel, alma mater del festival, tuvo claras sus dos prioridades: «Demostrar que la tauromaquia es sensible a los más necesitados, con toreros que se juegan la vida gratis, y por otro lado reivindicar juticia apostando por el futuro con la presencia de un novillero que compartirá cartel con las figuras. Si no apostamos nosotros por el futuro, ¿quién lo hará? No hacerlo es vergonzante».

En el lado de la esperanza, Domingo López Chaves ha tenido el gesto de organizar en Ledesma un festival solidario por la Asociación de Enfermedades Raras de Castilla y León en el que participarán el propio matador y novilleros de la Escuela Taurina de Salamanca.

Si ni a los que mandan (figuras y empresas) les importa de verdad el futuro, que no se lamenten luego. ¿Un festival sin novilleros? Una pena y una vergüenza. Otra estocada más...