Manzanares: «Me encanta compartir trofeo con mis toreros de plata»
IGNACIO GIL
entrevista

Manzanares: «Me encanta compartir trofeo con mis toreros de plata»

A una semana de ser padre, la figura alicantina asegura que es un «honor recibir esta distinción de un periódico y un jurado tan importantes»

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—¿Cómo recibe este premio, «el Cavia de los Toros»?

—Teniendo en cuenta la importante composición del jurado y la relevancia de un medio como el ABC, es todo un honor y me siento muy orgulloso por esta distinción.

—Comparte galardón con su familia taurina, su cuadrilla, en un merecido homenaje a los toreros de plata.

—Estoy encantado de que sea así. Es más, me gusta mucho más este premio por ello. Han realizado una labor ejemplar y es un punto de motivación para todas las cuadrillas. Mis hombres de plata han hecho un sacrificio máximo.

—Después de un difícil saludo a la temporada por la lesión de muñeca, ha cuajado una gloriosa faena, rubricada en la suerte de recibir (innúmeros trofeos...)

—Sí, tras diez operaciones en la mano, no me esperaba rematar así, con un triunfo tan especial. El esfuerzo ha sido clave para sobreponerme a este problema. Me ha venido muy bien para madurar.

—Se ha sometido a la undécima intervención. ¿Será la vencida?

—Esperemos que sí. Este martes me han quitado la escayola y el lunes me retiran los puntos para comenzar la rehabilitación y fortalecerla.

—Los primeros ejercicios llegarán meciendo cual capote a su hijo...

—¡Sí! José María Manzanares IV nacerá dentro de una semana. Tengo muchas ganas de verlo ya y cogerlo.

—¿Cambiará la visión del toreo con un niño en brazos?

—Yo seguiré siendo torero y asumiendo mis responsabilidades fuera y dentro de los ruedos. Da un poco de vértigo porque dicen que los padres primerizos suelen pasarlo peor. Pero estoy como loco por que nazca.

—¿Se tomará un respiro o emprenderá campaña en América?

—Si estoy curado, mi objetivo es cumplir mis compromisos en Cali a finales de diciembre.

—Si con fiebre y el sesenta por ciento de movilidad en la muñeca ha toreado como los ángeles, cuando recupere el cien por cien, ¡que tiemble el escalafón!

—Prefiero no pensar en qué sucederá a partir de ahora. Nunca se sabe. Es imprescindible seguir entrenándose y perfeccionándose.

—Ha pasado de ser el «hijo de» a Manzanares por derecho propio.

—Mi padre es el mejor. Yo he bebido de sus fuentes, pero creo que mi tauromaquia tiene personalidad propia.

—Además de cortar 108 orejas y cuatro rabos, ha logrado hitos como el indulto de un toro de Cuvillo en Sevilla. ¿Cómo lo recuerda?

—Ha sido una de las tardes más bonitas de mi carrera. Se juntó todo: el marco de la Maestranza, un toro bueno, una afición sensible... Ahora recuerdo más detalles, pero se saborea más el momento en vivo.

—¿Qué otras faenas anotaría en su conquista de Francia y España?

—Es difícil elegir una, pero no olvido Albacete, Almería, Bilbao, Madrid, Dax, Barcelona...

—¿El cierre de la Monumental catalana tuvo sabor agridulce?

—Fue una mezcla de todo, pero yo soy optimista: creo que en un futuro, más lejano que cercano, los toros volverán. Pese a la tristeza, fue una fecha histórica de grandes emociones, sobre todo con ese gentío reivindicando libertad por las calles. Fue una expresión social, una manera de decir que el ciudadano pide libertad para elegir sus aficiones.

—En la cara positiva, ha capitaneado el logro de cruzar el puente de Interior a Cultura.

—Ha sido una labor conjunta del grupo conocido como G-10. Se trata de un paso importantísimo. Ya se nos reconoce como artistas y estamos en el sitio que siempre debimos ocupar. Pero es un proceso lento y aún resta mucho camino por delante.

—Muchos se sienten decepcionados: el mismo Gobierno que ha dado el visto bueno para el cambio de ministerio ha permitido la prohibición en Cataluña.

—No me gusta la política, pero tiene que quedar claro que los toros no son de izquierdas ni de derechas. Es una Fiesta universal y no debe utilizarse como arma política ni jugar con este arte tan auténtico.

—¿Qué pediría al partido vencedor el 20-N?

—Que se esfuerce para dar solución a todos los problemas que tiene España para que la gente vea una luz al final de este túnel tan negro.

—¿Hasta qué punto ha afectado la crisis a la Tauromaquia?

—Ha hecho que disminuyan los festejos, no en las ferias importantes, pero sí en los pueblos. Eso ha perjudicado a los noveles que intentan abrirse paso. Todo el país necesita oportunidades para ilusionarse.

—Usted, a través de las redes sociales, ha conseguido seducir a muchos jóvenes para que se acerquen a la arena.

—Es una meta que me propuse hace tiempo. Sabía que era necesario un acercamiento a los jóvenes, que son el futuro, y se me ocurrió utilizar twitter y facebook. Y estoy contento con los resultados: he visto mayor asistencia de chavales que se ilusionan por un mundo repleto de valores, como la entrega o el espíritu de sacrificio, donde ponemos en juego el bien más preciado, la propia vida.

—Se lo disputan grandes firmas y revistas de moda.

—Yo no soy otra cosa más que torero: ni soy modelo ni deportista. He rechazado muchas cosas, pero cuando esas apariciones van tratadas con respeto al mundo del toro me parecen muy positivas.

—¿Se lanzaría al ruedo cinematográfico de la mano de Agustín Díaz Yanes, que lo considera el Marlon Brando del toreo?

—No estaría nada mal si el proyecto fuera sobre el mundo del toro.

—¿Qué título pondría a 2011?

—«La temporada inimaginable» o «El sueño del niño torero».