La firmeza de Paco Ureña en el inicio de faena al cuarto toro
La firmeza de Paco Ureña en el inicio de faena al cuarto toro - Mikel Ponce

Feliz reaparición de Paco Ureña en la Feria de Fallas

La espada priva al torero murciano y a Enrique Ponce de salir a hombros

ValenciaActualizado:

La gran noticia es que Paco Ureña reaparece, después de la terrible cornada de Albacete, en septiembre, por la que perdió un ojo. Recibe el cariño del público, se muestra recuperado y corta una oreja, igual que Ponce, que pierde por la espada otras dos, después de una gran faena. Los toros de Juan Pedro Domecq ofrecen dos caras: con poca fuerza y casta, los tres primeros; con nobleza y movilidad, los otros tres.

Enrique Ponce tuvo el gesto de brindar el primero de la tarde a Paco Ureña
Enrique Ponce tuvo el gesto de brindar el primero de la tarde a Paco Ureña - Mikel Ponce

Vuelve a llenarse la Plaza. ¿Quién dijo que la Fiesta ya no interesa? En un tendido de sombra, Morante (que no torea, en esta Feria) con Santiago Abascal. Antes del paseíllo, se rinde merecido homenaje a Santiago López.

Paco Ureña
Paco Ureña - M. Ponce

Todos los diestros actúan una tarde, en esta Feria, salvo Enrique Ponce, que torea dos. Recibe con suave empaque al primero, astifino. Ureña quita por muy ceñidas gaoneras. Acierta Ponce al brindarle a Ureña el primero, que, muy pronto, se apaga. Ponce ha de tirar de él para ligar derechazos, con más estética y sabiduría que emoción, pero el toro se desentiende, rajadito, en toriles. Mata a la segunda, recibiendo un palotazo en la boca. Al tercero, que, de salida, ya flaquea, apenas lo pican. Con un toro tan justo de casta y fuerzas, ha de tirar de recursos estéticos para que la faena remonte. Otro toro que acaba rajado, en tablas. Así, el triunfo grande es imposible. Mata caído: oreja.

Enrique Ponce
Enrique Ponce - M. P.

El quinto galopa, en banderillas: se luce Mariano de la Viña. Como este toro sí se mueve, Ponce lo imanta en la muleta desde el comienzo y torea a placer, con mando y elegancia, ligando naturales, cambios de mano, molinetes y sus poncinas. Espera a que concluya un cante flamenco pero pierde las orejas, por los fallos con la espada.

Paco Ureña
Paco Ureña - M. P.

Retirado Padilla, a Ureña le toca sucederlo, en el papel del héroe, que es capaz de torear, aunque haya perdido un ojo (algo difícil de imaginar, para una persona normal y corriente). Los aficionados exigentes le tienen «un respeto imponente» –como dice del Piyayo José Carlos de Luna– por intentar el toreo clásico con todo tipo de toros; a veces, con una sinceridad que roza la ingenuidad. En su rostro, era fácil advertir una expresión doliente que parecía anticipar la tragedia… Pero todo esto son «novelerías»: de hecho, intenta reanudar sucarrera taurina –su vida–, después del terrible percance. La simpatía del público está asegurada, pero, ¿será capaz de hacerlo? Felizmente, demuestra que sí es capaz.

Ureña, al natural
Ureña, al natural - M. Ponce

Al segundo, muy escurrido y flojo, casi no lo pican. Por muy amable que sea este público, se aburre y se enfada. Brinda Ureña al público y, por la televisión, a alguien más. (Repito lo de tantas veces: ¿por qué no se escucha por los altavoces de la Plaza? No es lógico que, los que han acudido aquí, se pierdan algo que sí escuchan los que están en su casa). Ureña se entrega, intenta el toreo clásico, aunque el torito queda corto. Sólo con la espada ha acusado el percance. En el cuarto, que se mueve mucho, se luce con los doblones, rodilla en tierra, y algunos naturales (aunque la gente aplaude más los remates mirando al tendido, lo menos valioso). La faena ha tenido mucho eco. Agarra a la segunda una estocada y la gente está feliz de que corte una oreja. En el último, manejable, que brinda a Rafaelillo, logra buenos muletazos y, sin una duda, se mete entre los pitones, pero pincha. Alegra comprobar que está recuperado, como torero, sin que se advierta disminución en lo físico ni en el ánimo. Le deseo lo mejor, en esta nueva etapa.

Santiago Abascal (con Morante) y Arévalo se saludan en el coso de Valencia
Santiago Abascal (con Morante) y Arévalo se saludan en el coso de Valencia - Míkel Ponce

Postdata. Se cumplen exactamente cien años de la alternativa de Ignacio Sánchez Mejías. Fue en Barcelona (¿quién hubiera podido imaginar, entonces, la locura actual?), alternando con los más grandes, José y Juan. He localizado un texto donde Ignacio dice que, al verse junto a los dos, sintió miedo. Pero lo venció, igual que hizo toda su vida. Por eso, García Lorca lo cantó, como un héroe, y sigue vivo en el recuerdo. Nadie simboliza mejor que Ignacio la unión de los toros y la cultura española.

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Sexto toroLiberado es el último de la tarde, número 153, negro, de 560 kilos. Ureña brinda a Rafaelillo una faena de entrega en la que vuelve a jugarse los muslos. Pero pincha y pierde la posible salida a hombros. Ovación de despedida.

Ponce, con el quinto
Ponce, con el quinto - SCP

Quinto toroYa está el quinto en el ruedo. Se llama Octavillo, es negro mulato y pesa 520 kilos. Torería y mando en los doblones del prólogo, con un toro que repite con su castita. Arranca la música y Ponce le hace de todo con maestría y elegancia. Epiloga con sus poncinas. Un espectador se arranca a cantar «su señorío». Lo agradece Ponce, que pincha el trofeo que le hubiese abierto la puerta grande. Pinchazo sin soltar. Cinco pinchazos y media tendida. Saludos.

Ureña, con la oreja del cuarto
Ureña, con la oreja del cuarto - SCP

Cuarto toroMalafacha, número 169, negro mulato, de 540 kilos. Se dobla con el toro en un vibrante y poderoso inicio Ureña. Concede distancias y tiempos en una emocionante tanda. Hay que llevarlo muy tapado y toreado. Todo lo hace con autenticidad Paco Ureña, que baja la mano a un animal con más casta que sus hermanos. Brotan unos naturales muy puros y profundos, con broches mirando al tendido. Algunos despatarrado, sientiendo cada muletazo, muy ceñido todo, se entretiene en uno por la espalda. Pinchazo y estocada. Oreja con petición de otra. «Ha habido momentos muy bonitos. La faena ha sido profunda. Si la gente se emociona es por algo. Estoy muy feliz».

Ponce, con la oreja del cuarto
Ponce, con la oreja del cuarto - SCP

Tercer toroNobiliario, número 37, negro bragado, de 533 kilos. Torero el saludo genuflexo de Ponce, llevándolo muy toreado, con una bella media. Se ajusta de nuevo Ureña en el quite. Brinda al público el valenciano, que hace una labor de enfermero, midiendo a la perfección las alturas y los tiempos para sostener a un toro justo casta y fuerza. Por encima del toro, sacándole todo lo que llevaba dentro y acabando con su clásico abaniqueo. Estocada muy baja que no impide la concesión de la oreja.

Ureña, con el segundo toro
Ureña, con el segundo toro - SCP

Segundo toroYa está en la arena Hallado, número 84, colorado, de 534 kilos. Algunas protestas por la cara algo lavada y anovillada del animal, al que saluda con verónicas sin aliviarse. Paco Ureña brinda al público y se dirige a los micrófonos del Plus: «Quiero compartir el brindis con todos los aficionados, a todos los médicos y decirle a madre que la primera llamada que hice en el hospital escuché el peor llanto de mi vida, y hoy quiero que escuche esta ovación». Majestuoso el inicio, por estatuarios, valentísimo, en el que toro y torero se funden, con una trincherilla de categoría. Pureza del murciano mientras torea por ambos pitones. La media sonrisa de Ureña, que se entrega con un toro con tendencia a echar la cara arriba, deslucidote pese a ser noblote. Tres pinchazos y estocada desprendida. Aviso. Silencio.

Ponce, con el primero
Ponce, con el primero - SCP

Primer toroSale el primero, Lampiño, negro mulato, número 182, de 542 kilos. Lo templa desde el inicio Ponce. Silencio de máxima expectación cuando entra en escena Ureña, con un quite con el capote a la espalda. Ceñídísimas las gaoneras. El maestro de Chiva el brinda este primer toro a Ureña. Durante el brindis, Mariano de la Viña a puntó está de sufrir un percance cuando recoge al toro hacia las tablas. Se dobla con Lampiño y le hilvana los muletazos a derechas muy despacioso. Hay que provocar al toro, y así lo hace el torero valenciano. Cuando toma la zurda, se levanta el viento, cada vez más incómodo el toro. Se corta Ponce con la espada al entrar a matar en el primer encuentro. Pinchazo y estocada corta caída. Silencio.

PaseílloCon lleno, hacen el paseíllo Enrique Ponce, de turquesa y oro, y Paco Ureña, de rosa y oro. Homenajean a Santiago López. Después, la plaza se pone en pie para tributar una ovación a Ureña, que saluda visiblemente emocionado. Comparte la ovación con Ponce.

Paco Ureña, en la entrevista con ABC
Paco Ureña, en la entrevista con ABC - Guillermo Navarro

Vuelve un héroeVuelve un héroe a las cinco en punto de la tarde, un torero que, según confesó en una emotiva entrevista en ABC regresa dispuesto a entregar su vida al toro, tal y como ha demostrado tantas tardes. [Pinche aquí para leer la entrevista completa]

SorteoEsta mañana se han sorteado los toros de Juan Pedro Domecq. «Hallado» es el nombre del toro del reencuentro de Ureña con la afición. El primer sobrero es de Las Ramblas y el segundo de la ganadería titular.

Cartel¡Buenas tardes! Bienvenidos a la séptima corrida de la Feria de Fallas de Valencia. Tarde muy especial. Vuelve hoy a los ruedos Paco Ureña tras la cornada sufrida en septiembre en Albacete, por la que perdió el ojo izquierdo. El torero de Lorca actuará mano a mano con Enrique Ponce tras la baja de José María Manzanares, convaleciente por una lumbalgia severa.