Un toro de Victorino raja a Emilio de Justo la oreja tras una colosal faena

El Cid corta una oreja en su despedida de las Corridas Generales

ABC
BilbaoActualizado:

Paseíllo. Con una escasa entrada en tarde de lluvia, hacen el paseíllo Curro Díaz, El Cid y Emilio de Justo. Suena un aurresku en honor a Manuel Jesús, en su despedida de la plaza de Vista Alegre. Y lo hace con toros de Victorino, ganadería con la que escribió una dorada página en Bilbao en su encerrona con seis astados. Visiblemente emocionado, saluda una ovación.

Primer toro. Muy serio el primero de Victorino, con mayor presencia que juego en el inicio Se llama Japonés, número 100, de 586 kilos. Curro Díaz le busca las vueltas con oficio. Pierde las manos en los primeros compases, pero el artista de Linares le halla el ritmo en algunas series diestras, con el victorino humillando dentro de su medio recorrido. Estocada desprendida. Ovación.

Segundo toro. Sale Hotelero, número 55, cárdeno, de 528 kilos. Buenas verónicas del Cid a un toro que brinda a Joaquín Moeckel. Saca algunos zurdazos notables. Estocada caída. Oreja, la número once en su trayectoria bilbaína.

Tercer toro. Emilio de Justo se la juega con este tercero. Le aplauden la colocación. Faena muy seria con un toro con muchas complicaciones. En el epílogo, lo prende y en la caída le pega con el pitón en la oreja. Se la raja. Sangra mucho. La cara es un eccehomo. Entra a matar: pinchazo hondo y estocada. Oreja.

Cuarto toro. Muy difícil difícil este segundo de Curro Díaz. Sufre un pitonazo en el pómulo. Saludos.

Quinto toro. Brinda El Cid a la afición bilbaína. Detalles en una faena emborronada con el acero.

Enfermería. Emilio de Justo quería salir a matar el sexto, pero los médicos le han dicho que no de manera contudente: «Innegociable». El tercer toro le rajó la oreja, como «un colgajo», y sufre también golpes en varias partes del cuerpo.

Sexto toro. Por el percance del extremeño, da cuenta del último victorino Curro Díaz, que hace un esfuerzo en una meritoria faena.