Un hermoso toro de García Jiménez, con más reses al fondo, en el campo bravo
Un hermoso toro de García Jiménez, con más reses al fondo, en el campo bravo - T. R.

La Comisión Europea dice que la enmienda contra los toros es «inejecutable»

Así acaba de publicarlo en su «carta de ejecutabilidad», donde se subraya que no existe base legal

Enviado especial a EstrasburgoActualizado:

La Comisión Europea ha tomado nota de la enmienda aprobada en los presupuestos de 2016 en contra de los toros, pero ha respondido al Parlamento que se trata de un gesto que carece de base legal y que no podrá ser aplicado, a pesar de la voluntad de una parte de los eurodiputados.

Aunque es una enmienda que grupos ecologistas y antitaurinos presentan todos los años, esta ha sido la primera vez que lograron que se aprobase este miércoles en el pleno del Parlamento Europeo. La enmienda pedía que los fondos europeos de la política agrícola común (PAC) no puedan financiar a la ganadería de lida, a pesar de que la legislación que regula la distribución de esos fondos no permite discernir qué tipo de actividad ganadera se realiza en una superficie subvencionada.

La Comisión ha respondido ya con la llamada «carta de ejecutabilidad» en las que afirma que esa decisión no se puede llevar a cabo. En la página 18 de dicha carta, y al referirse a la enmienda en cuestión, el ejecutivo comunitario señala claramente que no es posible añadir a los presupuestos el comentario sobre los toros dado que no tiene base legal para poder ejecutarse.

La carta dice textualmente que «esta enmienda modifica las previsiones legales para la Política Agrícola Común (PAC) en particular las regulaciones del Parlamento y del Consejo 1307/2013 y, por tanto, no es ejecutable».

La enmienda asegura que pedía que la financiación de la ganadería taurina no sea incluida en la PAC fue aprobada por 438 votos a favor, 199 en contra y 50 abstenciones. Esta enmienda debe ser rarificada por el Consejo de ministros de Agricultura, donde todavía puede ser suprimida si los países más afectados (España, Francia y Portugal) logran apoyos suficientes. En ese caso, el texto volvería al trámite de conciliación, en el que los partidarios de la enmienda necesitan mayoría absoluta.