Manifestación ante la plaza de toros de Valladolid, el pasado miércoles
Manifestación ante la plaza de toros de Valladolid, el pasado miércoles - efe

Antitaurinos: ¿quién los financia?

No hay transparencia pero se sabe que las asociaciones manejan cientos de miles de euros de lobby animalista

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Un tal Ximi firmaba en Twitter: «¡Queremos que Fran Rivera acaba en la nevera! #DepósitoDeCadáveres». Es «tocapelotas suicida y de Lleida». La gravísima cornada a Paquirri el pasado agosto en Huesca incendió de comentarios antitaurinos la red social, donde los animalistas –muchos desde cuentas anónimas– deseaban la muerte al torero herido. Como luego sucedería con otros, caso de Jiménez Fortes, corneado en el cuello. También hubo críticas a esos atroces comentarios. Tuiteó @_Marinis_: «Desear la muertea Rivera y defender los derechos de los animales es repugnante». Aficionados como @jvegavara escribieron: «La @policia debería estar entrando en el TT Fran Rivera y tomar nota de los delitos de injurias, penados en el art 209 y 210 del Cod. Penal».

Los antitaurinos funcionan como un lobby. Pero ¿quién los financia? «La sospecha de que estas acciones cuentan con respaldo financiero llegado de otros países quedaron confirmadas cuando se reveló que el activismo antitaurino en Cataluña contaba con el apoyo de la fundación FFW, con sede en Suiza», contaba la plataforma Economía del Toro, dirigida por el profesor universitario Diego de la Cruz. El Observatorio de las Culturas Taurinas que dirige André Viard refuerzas estas informaciones, «elaborando diferentes estudios que subrayan los cientos de millones de euros que maneja el lobby animalista a nivel global». La citada plataforma accedió a la memoria financiera de CAS International, «una organización con sede en Holanda que consigna miles de euros a todo tipo de ataques contra el Arte y la Cultura Taurina».

«Desde 1993, esta organización holandesa financia acciones contra la Tauromaquia. Cuentan con 14.000 socios en la actualidad y su presidencia la ostenta Patricia Gómez. La entidad tiene tres empleados a tiempo completo. En 2013, CAS International reunió a más de cien entidades antitaurinas en Bogotá para celebrar una cumbre global y coordinar nuevas estrategias de ataque contra la Fiesta. El «Plan 2009-2023» de la organización tiene como objetivo «abolir la Tauromaquia y similares actividades culturales». En el año 2013, CAS International contó con unos ingresos de 245.000 euros y financió actividades antitaurinas por valor de 228.000 euros. Asumiendo una cifra similar para los últimos cinco años, hablaríamos de 1,14 millones de euros inyectados en países taurinos para atentar contra nuestra Fiesta», recoge Economía del Toro. Aportan más datos: «Cada año, CAS International invierte 25.000 euros en eventos o actos antitaurinos, así como 4.000 euros en manifestaciones o 60.000 euros en campañas de comunicación contra los toros. La contabilidad de CAS International se reparte en tres entidades financieras: Triodos Bank, ING Direct y KBC; las dos primeras operan en España».

Volviendo al pasado verano, en medio de los ataques a la Fiesta de la izquierda radical, algún político hizo comentarios poco presentables. «No os preocupéis por Fran Rivera, no le duele, es cultura y tradición», escribió Julián Moreno Vera, concejal de Participa Sevilla. No pocos pidieron la dimisión del concejal «rojo, verde, morado, multicolor, anticapitalista y de Podemos». Acabó pidiendo disculpas. El abogado Joaquín Moeckel fue uno de los que le respondió: «Lo que es cultura y tradición es vivir de la política sin dar un palo al agua».

El letrado se ha puesto al frente de la denuncia de Morante de la Puebla al antitaurino Petrus Johannes Martinus –Peter Janssen en los carteles– por un presunto delito de injurias y calumnias, al llamarle «asesino» el pasado mes en la plaza de toros de Palma de Mallorca. El holandés Peter Janssen es ya un «viejo conocido» entre los profesionales del toro, el más famoso de los antis, pues ha saltado en varias plazas. Ayer sábado, precisamente, Moeckel acudió a la corrida celebrada en Don Benito (Badajoz), donde tiene fijado su domicilio Janssen, quien «no se ha vuelto a tirar a un ruedo desde que se le ha interpuesto la demanda». En la localidad el abogado comprobó que la dirección facilitada por el activista antitaurino «no se corresponde, ya que en la misma vive un matrimonio de ancianos». Moeckel recuerda que el 5 de septiembre en Ronda, «José Antonio Morante demostró que las cosas se pueden hablar sin tener que pintarse como los indios, tirarse al suelo o saltar a una plaza».

En Cataluña, los movimientos antitaurinos comenzaron a organizarse tras la declaración de Barcelona como ciudad antitaurina en 2004, una iniciativa de Esquerra Republicana (ERC). En 2006 irrumpe con fuerza la plataforma PROU! (¡Basta!), organización liderada por el argentino Leonardo Anselmi (que también asesora a políticos), pero con un respaldo social en entredicho y una financiación nunca desvelada. PROU! presentó ante la Cámara catalana una Iniciativa Legislativa Popular, que avalada por 180.000 firmas determinó la prohibición de las corridas de toros aprobada en julio de 2010. También se movilizó todas las tardes de toros en la Monumental de Barcelona, insultando a los aficionados que acudían a la plaza.

Leonardo Anselmi, nacido en Rosario (Argentina) y residente en Barcelona, señala en su currículum que es «gerente de proyectos en la rama de la biotecnología», y sin que haya constancia de que haya ocupado puesto de trabajo alguno, se puso al frente también de otras asociaciones como la Animalista Libera!, la plataforma Stop Our Shame, Estrategia Animalista, BarcelonaMata, Gatera JA!, Ramblas Éticas. Fuera de Cataluña ha participado y asesorado a entidades como Galicia Mellor Sen Touradas, la Bullfighting Free Europe, entre otras.

Salvo el anterior estudio citado anteriormente por La Economía del toro, nunca ha existido un mínimo de transparencia sobre el dinero que en el caso de PROU! necesitó, tanto para poner en marcha la infraestructura para la recogida de firmas, para lo que nombró a más de ochocientos fedatarios «profesionales», como para llevar a cabo todas las manifestaciones de acoso a los aficionados.

De cualquier forma, la actividad antitaurina estuvo siempre muy vinculada a la estrategia política de las formaciones que al final votaron en el Parlamento catalán la abolición de las corridas de toros, pues a Anselmi también se le reconoció como asesor de varios políticos y de algunos municipios. Esta actividad paralela con la política le llevó a manifestar en mas de una ocasión que su iniciativa solo incluía la prohibición de las corridas de toros, pues abolir los populares correbous hubiera significado perder el apoyo de la sociedad.

Esta hipocresía de ir contra los festejos mayores y mantener los del toro en la calle, fue compartida por la Cámara autonómica. Algunas fuentes señalan a Anselmi, un hombre que se mueve perfectamente entre determinados círculos políticos, como el auténtico cerebro de la oleada antitaurina que se vive en la actualidad.