Stalin
Stalin - abc
LECTURAS TAURINAS

Oselito, Stalin y los toros en la URSS

El dictador soviético se interesa por las corridas en un diálogo ficticio

Actualizado:

El sevillano Andrés Martínez de León (1895 – 1978) fue un magnífico humorista, ilustrador y escritor; amigo, entre otros, de Juan Belmonte, Gregorio Corrochano, Blas Infante, K-Hito, García Lorca, Jorge Guillén, Miguel Hernández. Pertenece a la llamada «generación del 27 del humor». Sus temas preferidos fueron el costumbrismo sevillano, los toros y el fútbol (publicó una «Historia del Real Betis Balompié»). Creó el popularísimo personaje «Oselito», parecido al torero, que encarna al sevillano popular: alegre, amigo de todos, vago, amigo de la juerga... Últimamente se están volviendo a editar algunos de sus divertidísimos libros.

En 1936, en el 18 aniversario de la Revolución Rusa, «La Voz» lo envió a Rusia. Sus impresiones las cuenta a través de su personaje, uniendo dibujos y textos, escritos en fonética andaluza, en el libro «Oselito en Rusia» (reedición: ed. Almuzara, 2012). En el capítulo XLVIII, «Toros en la U.R.S.S.», imagina que charla de toros con Stalin(que también habla con fonética andaluza, en la transcripción de Oselito):

«Oí unos siseos: ‘¡Chis, chis! ¡Oselito, Oselito!’ Miré pa arriba. Era Stalin. ‘¡Hola!’, le dije.

Me enteré por los periódico que estabas aquí.

«A ustede le está hasiendo farta como er comé que haya toro en Rusia»

- Perdóname, Osé de mi arma, que no pueda resibirte en este momento. Estamo atareadísimo con esto der desfile der día 7 y...

No, home. Primero es la obligasión; tuviera que ve...

Ya sé – continuó – que viene a hablarme de eso de los toros. Mira, sube esa escalera y ar finá, a mano izquierda, verá un gran salón. Pregunta por Voronoski y dile quién ere y que va de mi parte. Él te conose (...)

¡Caramba, Oselito! ¿Tú por aquí – exclamó un ruski alto y fuerte, mientra me abrasaba (...)

Pues verá, camarada. Yo creo que a ustede le está hasiendo farta como er comé que haya toro en Rusia(...) Aquí, en la U.R.S.S., no tienen ustede idea der derecho a criticá libremente – de buena o mala fe - que tiene er público en España. Desde er presidente hasta el úrtimo ‘mono’ cae de lleno en la ruidosa crítica de los tendío. Y no crea. Muchas vese también se extiende el ‘recuerdo’ a los más lejanos parientes de los actores de la fiesta, y ocurre, por ejemplo, que ar torero o ar presidente, no le disen na, y, en cambio, a los padres y a las madres de ellos, que no han intervenío, los ponen que no hay por dónde cogerlos.

– Es curioso lo que me dise, Oselito.

- ¡Y tanto! Ademá, es la verdá más verdá que tenemo. Cuando er toro sale de su ensierro, vibrante de inquietú y de coraje, ha salío la verdá, y er torero se enfrenta con ella a la lú der so, ante mile de ojo que lo espían. ¡No valen recomendasione, ni yo soy muy bonito, ni yo soy muy feo! ¡To son iguale ante la verdá der toro, que a nadie le pide la sédula! (...)

–De verdá, camarada, que me ha interesao. Tar como tú lo dise, me parese esa fiesta una cosa maravillosa, llena de pasión y arte, no el repugnante sacrifisio de pobres animales que me pintaron. ¡Me gusta!»