El transgresor legado artístico de Antonio Gades toma el Teatro Real
<a href="http://www.abc.es">«Fuenteovejuna»</a> - TOMOAKI MINODA

El transgresor legado artístico de Antonio Gades toma el Teatro Real

Por primera vez se podrá ver seguida su trilogía: «Bodas de sangre», «Carmen» y «Fuenteovejuna»

MADRID Actualizado:

El próximo 14 de noviembre, Antonio Gades hubiera cumplido 75 años. Su desaparición, el 20 de julio de 2004, dejó a la danza española sin uno de sus creadores fundamentales. Poco antes de su muerte, el bailarín y coreógrafo creó la fundación que lleva su nombre, dirigida actualmente por su viuda, Eugenia Eiriz, encargada de cuidar y potenciar un extraordinario legado artístico. Dentro de los actos del Año Gades preparado por dicha fundación, el Teatro Real rinde estos días homenaje a su figura con la programación de sus tres principales obras: «Carmen», «Fuenteovejuna» y «Bodas de sangre» (esta última acompañada de la «Suite flamenca»). En torno a estas funciones se han organizado unas actividades paralelas: una exposición del artista Toni Miró, gran amigo de Gades, titulada «Vientos del pueblo»; unas funciones pedagógicas —hoy es el último—, que según Eugenia Eiriz han sido un éxito total, y que es probable que se repitan la próxima temporada; y una serie de diálogos sobre las obras que van a verse en escena. Queda por celebrarse aún, el 4 de mayo, la charla sobre «Fuenteovejuna», donde intervendrán Manuel Segovia, director de la compañía Ibérica de Danza, y Elvira Andrés, durante muchos años mano derecha de Gades.

Fuego y escuela

Entre los proyectos futuros de la fundación figura la puesta en escena de «Fuego», una coreografía inédita en España, y que Gades creó a raíz de su tercera película con Carlos Saura, «El amor brujo»; y la creación de una escuela. El proyecto se encuentra avanzado, según Eugenia Eiriz, y su sede será Getafe, donde también se encuentra, gracias a un acuerdo con el Ayuntamiento de la localidad madrileña, la sede de la fundación.

Las funciones —que serán grabadas en alta definición para comercializarse en dvd a partir del próximo otoño— serán el corazón de este homenaje del Real, y presentarán a una renovada Compañía Antonio Gades, un conjunto dependiente de la fundación, y que actualmente es «la única responsable de poner en escena los ballets del coreógrafo alicantino, manteniendo intactos el espíritu y las directrices originales con las que sus obras fueron concebidas». La directora artística es Stella Araúzo, perfecta conocedora de la obra y del espíritu de Gades. Forma parte de la compañía desde hace más de veinticinco años; fue la sucesora de Cristina Hoyos en el papel de Carmen, y tomó las riendas de este nuevo proyecto desde el principio.

Antonio Gades, un hombre amigo de las sentencias, repetía a menudo una frase: «El baile no está en los pasos, sino en lo que hay entre ellos», y agradecía a su maestra, Pilar López, que le hubiera enseñado «la ética del baile antes que la estética». Son dos de las claves del trabajo de Antonio Gades, que fue en su tiempo, en palabras de Stella Araúzo, «un transgresor». Sobriedad, claridad, contención, transparencia, elegancia, esencia, son términos que definen las obras de Antonio Gades, quien aseguraba que para él no era sencillo crear. «Yo no soy capaz de hacer tres obras cada año —contaba a ABC a raíz del estreno español de “Fuenteovejuna”—; admiro a quienes lo pueden hacer, y no los critico, pero a mí me cuesta mucho poder crear una nueva obra. Necesito, cada cierto tiempo, recargarme, tener nuevas experiencias, oir nuevas músicas, y para esto no puedo estar en constante movimiento, metido en trenes».

La importancia de la obra de Antonio Gades trasciende el ámbito coreográfico; abrió las puertas de la modernidad al flamenco escénico y de la danza narrativa, a través de una teatralidad que era la base de su trabajo y que tenía como columna vertebral a los intérpretes. «Hacer un movimiento tras otro no es más que eso, movimientos —decía—; pero el cómo y por qúe se ligan, qué se quiere decir con ellos, eso es para nosotros lo mismo que la palabra para un dramaturgo o para un actor. Si el bailarín no sabe por qué hace cada movimiento, la danza se convierte en algo meramente físico, atlético, no en la expresión de un sentimiento».

Las cuatro obras que se presentan en el Real son el grueso del legado creador de Antonio Gades, que exige de los bailarines —como ellos mismos explican— una actitud que no requieren otros coreógrafos u otros maestros. Miguel Lara, que interpreta la farruca —el baile en el que Gades se mostraba con mayor sinceridad—, dice que lo más difícil es bailar con la contención que él exige. «No se trata de dar cabezazos, sino de que los movimientos provengan de dentro».

Rigor

La farruca está incluida en la «Suite flamenca», que la compañía ha reproducido prácticamente con rigor arqueológico, incluso en el vestuario. El mismo rigor con el que, afirma Stella Araúzo, se han puesto en pie el resto de los trabajos.«Carmen» será la primera en aparecer. Estrenada en París el 17 de mayo de 1983, es sin lugar a dudas la más popular de las coreografías de Gades. La creó junto a Carlos Saura tras a raíz de la película de los dos, y para estas funciones contará con un cuarteto protagonista compuesto por Vanesa Vento (Carmen), Ángel Gil (Don José), Jairo Rodríguez (Torero) y Joaquín Mulero (Marido). «Fuenteovejuna», por su parte, vio la luz en Génova el 20 de diciembre de 1994 y forma parte del repertorio de la compañía desde agosto de 2008. El reparto en el Teatro Real incluye a Cristina Carnero (Laurencia), Ángel Gil (Frondoso), Alberto Ferrero (Alcalde) y Joaquín Mulero (Comendador). «Bodas de sangre» se estrenó el 2 de abril de 1974 en Roma (la versión teatral fue previa a la cinematográfica, con la que arrancaría la pareja Saura-Gades). Sus principales intérpretes en Madrid serán Cristina Carnero (La novia), Ángel Gil (Leonardo), Vanesa Vento (La madre), Joaquín Mulero (El novio) y Maite Chico (La mujer).