Una escena del musical basado en la película que protagonizó en su día Julie Andrews

Supercalifragilísticoexpialidoso:Londres recibe de nuevo a Mary Poppins

La producción lleva la firma de Cameron Mackintosh, un auténtico rey Midas del teatro londinense, y responsable de éxitos como «Cats» o «Los miserables»

EMILI J. BLASCO/
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LONDRES. Para unos es volver a una infancia coloreada por la película de Julie Andrews, para otros más mayores es regresar a la magia de las novelas previas de Pamela Lyndon Travers, y para los más jóvenes es descubrir el dulce encanto de una institutriz llamada Mary Poppins que, con un poco de azúcar, hace pasar la amarga píldora del deber.

Con entradas vendidas ya para varios meses y una crítica poco menos que entusiasta, el musical «Mary Poppins» ha echado a andar en el West End londinense cuarenta años después del estreno de la película de Walt Disney. «Con un poco de azúcar», «Chim, chim, cheree» y las demás conocidas canciones creadas en su día por los hermanos Sherman vuelven a sonar, junto con otras nuevas, en una versión que sigue el filme pero que rescata otros diálogos y episodios de los libros de la creadora del personaje de Poppins.

La coproducción de Cameron Mackintosh -que aún mantiene en cartel, entre otros, su éxito de «Les Misérables»- y Disney tiene a la joven Laura Michelle Kelly como protagonista del musical, y la intérprete ha sido recibida con el aplauso de la crítica. Literalmente a aplaudir animaba el «Finantial Times» tras el estreno de la obra esta semana cuando, al término de las tres horas de función, Mary Poppins marcha por el techo del teatro con su paraguas abierto. «Una noche constantemente llena de magia y encanto», subrayaba «The Daily Telegraph», que considera que en el escenario la historia es «más divertida, más inventiva y con menos sacarina» que en la pantalla.

Para «The Times», el éxito del musical tiene mucho que ver con la interpretación de Laura Michelle Kelly, que combina con acierto la disciplina con atisbos de afecto y travesura. Y destaca que, como Mary Poppins, Kelly ha llegado de ninguna parte a ser una estrella de los musicales. La joven, de 23 años, viene de una familia dedicada al escenario y su primer papel de relieve fue en «My Fair Lady», donde reemplazó con éxito a la estrella del espectáculo, la cantante pop Martine McCutcheon.

La escritora australiana Pamela Lyndon Travers, fallecida hace unos años, nunca quedó satisfecha de la película de Disney, entre otras cosas por la recreación de la señora Banks como una sufragista. El musical le devuelve el perfil más severo que tenía en los libros. Mackintosh se comprometió a algunos cambios para conseguir los derechos de llevar Mary Poppins a la escena, algo que tras años de intentos y muchos té con pastas con Travers sólo consiguió poco antes de que ésta muriera a los 96 años.

Mackintosh reclutó a Julian Fellowes, que ganó un Óscar por «Gosford Park», para el guión de la obra, y encargó a George Stiles y Anthony Drewe la composición de nuevas canciones. La dirección es de Richard Eyre, anterior director del Teatro Nacional y creador escénico del musical «Guys and Dolls», que ha contado con la colaboración del coreógrafo Matthew Bourne, uno de los mayores descubrimientos del teatro británico reciente. En el reparto, junto a Laura Michelle Kelly, figuran nombres habituales de la escena londinense, como Gavin Lee, que encarna al deshollinador que creara Dick van Dyke; David Haig y Linzi Hateley