Primer pase de las imágenes perdidas de «Metrópolis»

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FÉLIX IGLESIAS

VALLADOLID. Las películas antes de la llegada del sonoro rodaban las escenas con dos o tres cámaras. «Metrópolis», de Fritz Lang, se cree que llegó a cinco cámaras. Ese despliegue permitió realizar diferentes montajes y versiones de un título, que variaron el tiempo de la proyección de una hora y media hasta las dos y media. Y precisamente un negativo con la versión original para el mercado en lengua castellana depositada en el Museo del Cine de Buenos Aires ha permitido recuperar unos 25 minutos no incluidos en la versión más conocida, la estadounidense, que sufrió en su tiempo un corte de 40 minutos del negativo original.

El primer visionado en Europa de un cuarto de hora del material rescatado tuvo lugar en la 53 Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci) en un pase para la prensa. Con una copia digital han acudido la directora del Museo del Cine de Buenos Aires, Paula Felix-Didier, y el realizador y restaurador cinematográfico, Luciano Berriatúa, que explicaron las peripecias de la cinta y su proceso de recuperación, que como señaló Felix-Didier, es complejo dado el estado de conservación no es óptimo por los numerosos rayones que tiene tras decenas y decenas de proyecciones hasta la última fecha, que data de 1959.

«La copia original de «Metrópolis», sólo se pudo ver en Alemania durante cuatro meses, pues la respuesta del público de la crítica no fue buena», recordó Felix-Didier,, quien precisó que, sin embargo, un distribuidor argentino, Adolfo Wilson, llevó a su país una copia de los estudios UFA de Berlín de la versión para los países hispanohablantes. Con el paso del tiempo, el coleccionista Manuel Peña Rodríguez se hizo con la copia, y acabó donándola en los años 60 al Fondo Artístico Nacional de Argentina, de donde pasó en 1992 al Museo del Cine de Buenos Aires.

El peligro del nitrato

Paula Felix-Didier explicó que los negativos originales del cine mudo han desaparecido en la práctica totalidad. Todo se filmaba en un negativo de nitrato, altamente inflamable e imposible de apagar si se incendia. Ante esta alta volatilidad del negativo de «Metrópolis», la copia bonaerense se pasó a un negativo de seguridad, que conllevó pasar de 35 milímetros a 16 milímetros, soporte en el que se encuentran los minutos recuperados, complicando así la restauración del material fílmico.

En cuanto a las imágenes recuperadas, la responsable del Museo del Cine de Buenos Aires apuntó a que ahora se reforzaría el papel de tres personajes masculinos, «dotando de un tono más coral a la película», aunque advirtió que su reintegración en la versión conocida no es posible al no existir la versión original tal como la concibió Fritz Lang.