Penélope, segundo asalto al Oscar

Penélope, segundo asalto al Oscar

ANNA GRAU | NUEVA YORK
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Por fin se conocieron ayer las nominaciones a los Oscar. El carrerón de Penélope Cruz en Hollywood recibió un nuevo espaldarazo al confirmarse que está nominada como mejor actriz secundaria por su papel a las órdenes de Woody Allen en «Vicky Cristina Barcelona», que ha enamorado a Estados Unidos. Si Penélope triunfa podrá jugar a los Oscar con su novio, Javier Bardem. Esta vez las posibilidades de Cruz parecen más serias que cuando la nominaron por «Volver»; y es que la que parecía su más peligrosa rival, Kate Winslet, no compite en la categoría de secundaria sino como actriz principal por «El lector». La película que acapara más nominaciones y apuestas es «El curioso caso de Benjamín Button», de David Fincher.

La lista de los nominados dejó a más de uno con la boca abierta. Muchos esperaban que la Academia prestara más atención a «El caballero oscuro», la última de Batman, que muchos quieren elevar a la categoría de gran película seria, con el toque trágico que además le da el hecho de contener el testamento interpretativo de Heath Ledger. Él sí ha recibido precisamente una nominación póstuma como mejor actor de reparto, pero el filme se ha caído de todos los premios principales.

Otro tanto le ha ocurrido a «Revolutionary Road», la deconstrucción de los años cincuenta en Estados Unidos firmada por Sam Mendes, protagonizada por Kate Winslet y por Leonardo DiCaprio y aclamada por la crítica. Después de que su interpretación en esta película convirtiera a la actriz en la reina de los Globos de Oro, de cara a los Oscar no se hace otra mención que la de Michael Shannon, nominado también como actor de reparto.

Como favorita indiscutible de la Academia parte «El curioso caso de Benjamín Button», con trece candidaturas: mejor película, mejor director (David Fincher), mejor actor protagonista (Brad Pitt), mejor actriz de reparto (Taraji P. Henson), mejor guión adaptado, mejor fotografía, mejor música original, mejor dirección artística, mejores efectos visuales, mejor vestuario, mejor maquillaje, mejor mezcla de sonido y mejor montaje. ¿Quién da más? Le siguen «Slumdog Millonaire», con diez nominaciones, y «Mi nombre es Harvey Milk» y «El caballero oscuro», empatadas a ocho candidaturas cada una.

La sorpresa

«El lector» («The reader») ha dado la sorpresa con cinco nominaciones, colándose en las categorías de mejor película y mejor director (Stephen Daldry), y convirtiéndose en el posible vehículo de Kate Winslet a un Oscar a la mejor actriz, que hasta ahora se le ha resistido. Las otras candidatas a la máxima estatuilla femenina son la encantadora Anne Hathaway, por «La boda de Rachel»; la veterana Meryl Streep, por «La duda»; Melissa Leo, por «Frozen river»; y la mismísima Angelina Jolie, por haberse puesto a las órdenes de Clint Eastwood en «El intercambio».

Si la Jolie triunfara, ella y su pareja de hecho -pero padre legal de su extensa prole-, Brad Pitt, podrían competir con Bardem y Pe como divina pareja oscarizada. Pero la favorita es Kate Winslet, no Angelina. Mejor posicionado parece Pitt, aunque no le faltan rivales temibles, sobre todo el espectacularmente resucitado Mickey Rourke, que borda su papel en la producción independiente «El luchador». También pugnan Sean Penn, un actor sistemáticamente magnífico, aunque quizás poco dado a las relaciones públicas que siempre acompañan a estos premios, que esta vez le rondan por su papel en «Mi nombre es Harvey Milk». Completan la candidatura Frank Langella por «El desafío, Frost contra Nixon», y Richard Jenkins por «The Visitor».

Directores

Aparte de los directores de «El curioso caso de Benjamín Button», «Slumdog Millionaire» y «El lector», han sido nominados el de «Mi nombre es Harvey Milk» (Gus Van Sant) y el de «El desafío, Frost contra Nixon» (Ron Howard).

Empieza ahora la recta final de una carrera que culminará el próximo 22 de febrero, cuando se entreguen las doradas estatuillas en una gala, la número 81, que nadie sabe aún si será la más glamourosa de la historia o la más de baratillo. Las estrellas de Hollywood no acaban de encontrar su papel ante la crisis: ¿se tienen que cortar en la alfombra roja y empezar a repetir modelitos, como hace la mismísima realeza o, todo lo contrario, tienen que lucir con su máximo esplendor, precisamente para hacer soñar a los espectadores con un mundo de elegancia, prosperidad y maravilla como el que consolaba al público en los negros tiempos de la Gran Depresión?

Por ahora parece que toca apretarse el cinturón y recortar pretensiones. El sindicato de actores lo ha hecho al despedir a su anterior mediador con los estudios, con fama de duro y de querer ir a la huelga, para contratar a otro mucho más conciliador y partidario de llegar a un arreglo. La perspectiva de otro parón de meses en la industria, y de pérdidas multimillonarias como las del año pasado, pone los pelos de punta hasta a las superestrellas.

Penélope Cruz, en una escena de «Vicky Cristina Barcelona», filme de Woody Allen que le ha valido la candidatura al Oscar