Un momento del espectáculo
Un momento del espectáculo - Sergio Parra

«Dos nuevos entremeses... nunca representados»: Cervantes, entre el sueño y la realidad

Ernesto Arias dirige en el teatro de La Abadía un espectáculo con dos piezas breves del autor del Quijote

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No tuvo Miguel de Cervantes, como dramaturgo, el éxito que esperaba y deseaba (acicateado por la envidia que el de Lope de Vega le despertaba). No pudo ver representadas sus obras, y él mismo explicó el porqué: «No hallé autor que me las pidiese, puesto que sabían que las tenía; y, así, las arrinconé en un cofre y las consagré y condené al perpetuo silencio». Recuerda la frase Ernesto Arias, director de «Dos nuevos entremeses “nunca representados”», un montaje con el que el teatro de La Abadía sigue la estela de una de sus más emblemáticas producciones, dirigida por José Luis Gómez y que recogía tres entremeses cervantinos. «Dos nuevos entremeses “nunca representados”» incluye las piezas «El rufián viudo llamado Trampagas» y «La guarda cuidadosa».

Aquel montaje estaba presidido por un árbol, y también es el centro del que se estrena ahora. «Si antes moraba en un ambiente rural y soleado -explica Arias-, y era testigo de tres entremeses, que transcurrían desde el amanecer hasta el anochecer, vive en esta ocasión en un ambiente urbano y sombrío, donde presencia estas dos nuevas historias revestidas de ambientes humildes, míseros, donde aparecen personajes desvalidos que necesitan de “el sueño”, del “ideal” para sobrevivir en su dura existencia, pero la realidad despiadada les golpea de forma implacable, pareciendo querer matar el mundo de las esperanzas e ilusiones».

Según el director, la dualidad entre sueño y realidad que Cervantes estableció en su Quijote, encarnadas en el protagonista y en Sancho, su escudero, está también en estas dos piezas. «A través de esa relación ideal-realidad Cervantes nos habla de la libertad humana, o mejor dicho de la imposibilidad de alcanzarla. Pero, he ahí su genialidad, todo presentado con ironía, con humor, con alegría y festivamente; sin ridiculizar a sus personajes para reírse de ellos, sino mostrando su incuestionable dignidad, ya que no son otra cosa que víctimas de la imposición social, del dinero, de sus propias pasiones y miserias, de la caprichosa Fortuna, de sus supersticiones...»

El espectáculo se presenta después de un proceso de investigación y entrenamiento de jóvenes actores con el fin de encontrar el «universo cervantino» en el que desarrollar la interpretación. Ion Iraizoz, Juan Paños, Aida Villar, Nicolás Sanz, Marcos Toro, Pablo Rodríguez, Luna Paredes, Carmen Bécares, José Juan Sevilla y Carmen Valverde son estos actores, que han contado con la dramaturgia de Brenda Escobedo y la coordinación artística de Rosario Ruiz Rodgers.