Una ministra subvencionada

Las películas en las que ha colaborado González- Sinde en los tres últimos años han recibido de Cultura casi dos millones y medio de euros en subvenciones. El filme «Mentiras y gordas» podría obtener un millón de euros

SUSANA GAVIÑA | MADRID
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Mucho ha dado que hablar el nombramiento de la guionista y directora de cine Ángeles González-Sinde. Gran conocedora de su sector y defensora de la propiedad intelectual, González-Sinde mostró sus cartas nada más asumir el cargo al elegir como sustituto de Lara, al frente del ICAA, a Ignasi Guardans, que como eurodiputado se ha destacado como defensor de la legislación de internet. Esto provocó el inmediato rechazo de la Asociación de Internautas que pidió la «recusación» de la ministra afirmando que carecía de la «aptitud, imparcialidad y neutralidad» necesarias, esgrimiendo como argumento la ley de incompatibilidades. Según el artículo 4 de la Ley 5/2006 de regulación de conflictos de intereses de los miembros del Gobierno y de los altos cargos de la Administración «hay conflicto de intereses cuando los altos cargos intevienen en las decisiones relacionadas con asuntos en los que cofluyen a la vez intereses de su puesto público e intereses privados propios, de familiares directos, o intereses compartidos con terceras personas».

Incompatibilidades

Esa incompatibilidad se puede extender a algunas de las nuevas responsabilidades que asumirá ahora la ministra, que va a tener que mantener un difícil equilibrio en el afilado borde que separa su situación de hace dos semanas a la de ahora, cuando ha pasado de ser una cineasta que durante años ha recibido subvenciones del Ministerio de Cultura a sentarse en el otro lado de la mesa para firmarlas y concederlas.

Basta con consultar la página del Instituto de Cinematografía y de las Artes Audiovisuales (ICAA) para comprobar que las películas en las que ha participado González-Sinde, bien como directora, bien como guionista, han recibido en los tres últimos años casi dos millones y medio de euros en ayudas. En los datos de 2006, figuran dos películas, «Todos estamos invitados» (en la que la nueva ministra firma uno de las historias) y «La puta y la ballena», de la que es guionista. Entre ambas suman 799.746 euros en subvenciones por diversos conceptos; en 2007, le toca a otros dos de sus filmes, ambos como guionista: «Siete minutos» y «Heroína». En total, 796.538 euros. Y, en 2008, alcanza casi la misma cantidad con tres títulos: «Una palabra tuya», de la que es guionista y directora; «Los aires difíciles», solo como guionista, y «Mentiras y gordas», en la que comparte guión con Menkes y Albacete.

Se da la circunstancia de que esta película, actualmente en cartel, se ha convertido en un éxito de taquilla pues tan solo en el primer fin de semana obtuvo 1,8 millones de euros y se espera que su recaudación alcance los 5 millones de euros. Según fuentes del ICAA, esto la haría acreedora, en 2009, a la máxima subvención que se da por película: un millón de euros. Esas mismas fuentes han confirmado a este periódico que González-Sinde también ha solicitado ayudas este año para el desarrollo de guión, al igual que su recientemente nombrado director de Gabinete, el productor Javier Bonilla, persona muy próxima al círculo de la vicepresidenta Teresa Fernández de la Vega y que en estos momentos está inmerso en la producción de un documental sobre Don Juan, por el que pidió ayudas a Cultura en 2005 y ha vuelto a pedirlas, para el mismo proyecto, este mismo año.

Sin embargo, y según la ley de incompatibilidades, no se podrían hacer efectivas en ambos casos, ya que según el artículo 5, los altos cargos «no podrán recibir cualquier otra remuneración con cargo a los presupuestos de las Administraciones públicas o entidades vinculadas o dependientes de ellas, ni cualquier otra percepción que directa o indirectamente provenga de una actividad privada».

Transparencia

González-Sinde tendrá ahora que gestionar las subvenciones con la máxima transparencia para los distintos proyectos y sus correspondientes productoras, entre las que se incluyen, por supuesto, aquellas con las que ha colaborado, como Novafilme Invest, Continental y Tornasol, ésta última una de las más potentes y que en los tres últimos años ha recibido más de diez millones de euros en subvenciones.

Una prueba de la incómoda -y difícil- tesitura ante la que se enfrenta, la tendrá la ministra el miércoles cuando se estrene, en la sección oficial del Festival de Cine de Málaga, la película «Siete minutos», de la que es co-guionista.