La lucha contra el cáncer reúne en Valencia a grandes figuras de la danza

Marianela Núñez encabezó el cartel de la quinta edición de la Gala Valencia Somos Arte. celebrada en el Palau de Les Arts

ValenciaActualizado:

La quinta edición de la Gala Valencia Somos Arte, organizada al alimón por la Asociación de Danza y Arte del Mediterráneo y por la Fundación Hortensia Herrero, reunió anoche a una destacada representación de bailarines de talla internacional en el Palau de Les Arts Reina Sofía de Valencia. Con una capacidad de 1.400 localidades, el emblemático edificio diseñado por Santiago Calatrava agotó su aforo hace diez días, dada la expectación suscitada. Once piezas de danza clásica, neoclásica y contemporánea compusieron el programa que tuvo una duración de dos horas.

La estrella Marianela Núñez, bailarina principal del Royal Ballet de Londres, encabezó el cartel y ofreció dos excelentes interpretaciones en diferentes estilos. En su primera intervención contó con Alejandro Parente, bailarín principal del Ballet Estable del Teatro Colón de Buenos Aires, como partenaire para el dúo «Kicho», coreografiado por Julio López sobre el tango homónimo de Astor Piazzolla. Sin embargo, su célebre técnica estándar de oro se apreció mejor en el paso a dos de «El Corsario», para el que contó con Alexander Jones, bailarín principal del Ballet de Zúrich. Convertida en Medora, la artista argentina brilló en una interpretación que aunó solidez y sabiduría ante cada desafío técnico, con elegancia y carisma en el dibujo de sus movimientos. Por su parte, Jones se metió en la piel del esclavo Alí, rol que bailó con grandes dosis de entrega y bravura.

Una pizpireta Badenes

La velada había comenzado con la valenciana Elisa Badenes, bailarina principal del Stuttgart Ballet, en el emocionante paso a dos del balcón de «Romeo y Julieta». La pizpireta joven Capuleto tuvo en Friedemann Vogel, también principal en la compañía alemana, a un impecable enamorado con hechuras de príncipe. Un fragmento de «Samsara», obra firmada por Víctor Ullate, trajo a escena a quien fuera musa de su último estreno, Marlen Fuerte, actualmente bailarina principal del Ballet Niza-Mediterráneo. A través de la reinterpretación musical de la partitura de Vivaldi realizada por Max Richter, David Dawson ha creado «The four seasons», obra de la cual el donostiarra Jon Vallejo y Zarina Stahnke, bailarín principal y demisolista del Semperoper Ballett de Dresde respectivamente, ofrecieron un exquisito dúo de bellas líneas, sobre la música del otoño. El clásico de repertorio retornó de la mano de los bailarines principales del Het Nationale Ballet de Ámsterdam Maia Makhateli y Artur Shesterikov y su sólida interpretación del paso a dos conocido popularmente como «Cisne Negro». El apabullante despliegue técnico de ambos es indiscutible, como lo son los «fouettés» de la georgiana en la coda, en los que va rotando el foco. Puro derroche.

Finalizado el primer acto con el tango de la pareja Núñez-Parente, comenzó la segunda parte con un extracto de «Transcription of color», del coreógrafo murciano Juanjo Arqués, quien se inspiró en el Constructivismo para crear la pieza ofrecida por un elenco del Theatre Ballet Moscow. Una lesión inoportuna no impidió que la pieza continuara. Cuenta la intrahistoria del ballet que John Cranko se inspiró para crear «Legende» en el vestido que la Prima Ballerina Assoluta Galina Ulanova le regaló a la primera bailarina Marcia Haydée. Elisa Badenes y Friedemann Vogel volvieron a escena para interpretar este bellísimo paso a dos, cargado de sutileza y complicados «portés».

Neoclásico

De corte neoclásico, la pieza «Replay», de Ted Brandsen, permitió volver a disfrutar del fantástico tándem Makhateli-Shesterikov, para dar paso a la versión de «La muerte del cisne», firmada por Menia Martínez y por la propia intérprete, Marlen Fuerte, pieza en la que contó con música en directo, gracias al violonchelista Salvador Bolón y a la arpista Luisa Domingo. El retorno a escena de Jon Vallejo fue como un huracán, gracias al rotundo solo «Come again», del coreógrafo madrileño y Premio Nacional de Danza 2011 Goyo Montero. Físicamente muy exigente, la pieza va de menos a más pero, sobre todo, permite mostrar que, a sus 32 años, el donostiarra aúna fuerza y técnica, en el plano interpretativo. Marianela Núñez y Alexander Jones pusieron el broche de oro a la quinta Gala Valencia Somos Arte con el paso a dos de «El Corsario».

Entregado desde el primer momento, el público gratificó la soberbia propuesta con una generosa y cálida salva de aplausos. Pero los efectos van más allá del propio espectáculo en sí mismo, la entente creada por ADAM y la Fundación Hortensia Herrero ha destinado la recaudación íntegra a la Asociación Española de Contra el Cáncer.