Julieta Serrano, en la obra «Dentro de la tierra»
Julieta Serrano, en la obra «Dentro de la tierra» - marcosGpunto

Julieta Serrano: «No pienso en la retirada, ya me retirará la vida»

La actriz barcelonesa ha sido galardonarda con el premio Nacional de Teatro

MadridActualizado:

La escena podría formar parte de una película de su querido Pedro Almodóvar: Julieta Serrano está en la consulta del médico cuando le suena el teléfono móvil. Lo coge. «¿Julieta Serrano?», dice una voz. «Sí», contesta ella. «Le paso con el señor Ministro». Instantes de perplejidad. «¿Julieta? Enhorabuena. Te acabamos de conceder el premio Nacional de Teatro». Es José Guirao, ministro de Cultura y Deporte, quien le da la noticia. Breves instantes de sorpresa y solo una palabra: «Gracias».

Y es que Julieta Serrano, de quien el jurado que falló el galardón destacó «una incansable búsqueda artística e intelectual» y su «compromiso y generosidad en el trabajo, cercanía y su incalculable talento interpretativo», confiesa que no se esperaba el premio. «Los actores, en general, no esperamos los premios; ni siquiera piensas en cuándo los conceden. Somos muchos, y el nivel actoral ahora mismo es muy alto».

Julieta Serrano nació en Barcelona en 1933. Allí, en el teatro del Liceo, dio sus primeras clases de teatro, que le llevarían a interpretar sus primeros papeles en compañías de teatro infantil y aficionado. «Jamás, en mi infancia, pensé que me podría dedicar a ser actriz, pero llevo ya sesenta y un años de carrera». Ha transitado por el teatro, el cine y la televisión, pero la escena, reconoce, «ha sido siempre mi más importante referente». El galardón se le ha concedido por sus dos últimos trabajos escénicos: «Ricardo III», de Shakespeare, y «Dentro de la tierra», de Paco Bezerra. «Pero supongo que este premio es más un reconocimiento a mi carrera. Yo pensaba, y así lo decía, que después de estos trabajos me iba a retirar. Pero luego me lo pensé; si estoy bien, y sigo teniendo ganas, curiosidad, energía, si el teatro sigue siendo un estímulo para mí, ¿por qué voy a retirarme? Ya me retirará la vida. Pero de momento, la intepretación me está dando vida. Así que no pienso en retirarme».

Cuarta Bernarda

Acaba de terminar el rodaje de «Dolor y gloria», el nuevo trabajo de Pedro Almodóvar, un director con el que tiene una química especial, y en breve comienza los ensayos de un nuevo proyecto teatral que le tiene muy ilusionada. Se trata de «La casa de Bernarda Alba», una ópera de Miquel Ortega y Julio Ramos sobre el texto de Lorca, y que se estrenará en la Zarzuela en noviembre. «Es mi cuarta “Bernarda”, y voy a interpretar el papel de Josefa, la madre de Bernarda; tenía muchas ganas de hacerlo, estoy muy ilusionada».

Mientras cuenta todo esto, Julieta Serrano no para de pronunciar una palabra: «agradecida». Al jurado que le ha concedido el premio, a sus compañeros, al público, a la gente que le ha apoyado. Y recuerda a tres grandes nombres de la escena que, en sus primeros años, guiaron sus pasos: Miguel Narros, José Luis Alonso y José Tamayo. «Ellos ayudaron a que yo pudiera cumplir mi sueño de ser actriz».

Un sueño, repite, que ella vio siempre muy lejano, casi irrealizable, Y recuerda las dificultades que ella, al igual que los españoles de su generación, han tenido que vivir: «la guerra, la posguerra, el franquismo... Hasta llegar a la bendita democracia. La guerra pasó como una tanqueta sobre mi familia. Pero aquí estoy. Por eso le doy gracias a la vida»

Aunque en estos tiempos la profesión de actor parece ser una carrera de velocidad, Julieta Serrano cree que es más bien una carrera de fondo, y ella se encuentra bien en esta definición. «Soy una mujer tenaz -se define-, con un sentido del trabajo fundamental. A los 15 años me puse a trabjar para ayudar en casa, y no he parado desde entonces. Pude cumplir mi sueño de ser actriz y dedicarme al teatro, y estoy muy agradecida por ello, a pesar de que yo tenía una timidez enfermiza y de que la guerra me había dejado muy asustada».