Cristina Medina, Jaime Figueroa y Ángel Martín
Cristina Medina, Jaime Figueroa y Ángel Martín - ABC

«El gran despipote», la sombra de Harry Potter es alargada

Jorge Blass dirige en el Cine Capitol este espectáculo, parodia que combina comedia, música y magia

MadridActualizado:

Tómese una parte de magia, otra de humor y otra de música; añádasele unas gotas de parodia y otras pocas de rostros populares. Agítese todo en un escenario. El resultado es «El gran despipote», el espectáculo que acaba de estrenarse en el cine Capitol, reconvertido temporalmente en un teatro por horas. Los responsables de este truco de magia son el productor Iñaki Fernández y el mago Jorge Blass; sus cómplices, el guionista J. J. Vaquero, el director Gabriel Olivares y los intérpretes Cristina Medina, Ángel Martín y Jaime Figueroa.

«El gran despipote» es una parodia del universo de Harry Potter, cuenta Jorge Blass, director artístico del espectáculo. «Iñaki Fernández y la productora Let’s Go me propusieron crear un espectáculo que combinara teatro, música y magia». «El gran despipote», asegura el mago, «va a ser sobre todo muy divertido. La gente se va a tronchar; tiene muchos guiños al mundo de las novelas de J. K. Rowling, claro. Los personajes -Jarry López, Herminia y Ronaldo- han evolucionado. Ya no están en la escuela de Magia, están triunfando en la Gran Vía, y tienen enredos y problemas de personas más adultas».

Los teatros fueron en un tiempo el hogar natural de los magos, que ahora, con excepciones, apenas frecuentan los escenarios. «Hay pocas producciones de magia, es un arte minoritario en este sentido; no hay muchos intérpretes. Cuando yo empecé, hace veinticinco años, no había ningún teatro que programara magia. Pero hoy todo esto ya ha cambiado, ha habido una gran evolución en los últimos cinco o diez años. Yo trabajo por ejemplo en ciudades como Barcelona, Madrid o Valencia al lado de otros espectáculos de teatro o de danza. Pero es verdad que todavía son pocas las producciones mágicas que están al nivel y pueden ocupar estos espacios».

Está convencido Jorge Blass de que el teatro es el lugar ideal para los espectáculos de magia. «Sin duda, la magia está pensada para el teatro, y desde Robert-Houdin, un mago que empezó a hacer magia en teatros en el siglo XIX, es el espacio ideal, donde se pueden desarrollar espectáculos como esta comedia o shows más dramáticos o más espectaculares».

En «El gran despipote» la historia es la que manda, asegura su director artístico. «Es una obra de teatro con comedia y magia, y ésta está al servicio de la historia. El público va a ver muchos efectos, algunos muy sorprendentes y divertidos, pero no es un show de magia tradicional. En el teatro, las historias avanzan, y en la magia necesitamos en muchas ocasiones lo contrario; necesita asimilación, pararse para entender lo que ha sucedido. Pero gracias a Gabriel Olivares, el director de escena de este espectáculo, hemos hecho acompasar la magia y el teatro. En algunos musicales se incluyen trucos de magia y la gente no se da cuenta porque la historia sigue».

Los guiños al universo de Harry Potter salpican este espectáculo; sin embargo, asegura Jorge Blass, los que no conozcan ese mundo se pueden divertir igual. «Está pensado para todos los públicos y se puede disfrutar la obra igual tanto si conoces las novelas como si no». Sobre la influencia que ha tenido esta saga literaria sobre el arte de la magia, dice Blass: «es una magia más fantástica, más de ficción, pero ha popularizado este mundo de encantamiento al que está asociada la magia. Y sobre todo ha conseguido que muchos niños lean, que es magnífico: un gran truco de magia».