Manuel Galiana, ayer, junto aNieves Gámez, directora del espectáculo. SIGEFREDO

La España de principio de siglo vuelve a los escenarios en «El adefesio», de Alberti

JULIO BRAVO/
Actualizado:

MADRID. Manuel Galiana ha dado lo que él llama «una vuelta de tuerca» a su carrera con el papel de Gorgo en «El adefesio», la obra teatral de Rafael Alberti, que hoy sube al escenario del Círculo de Bellas Artes. No exagera el actor, ya que por primera vez interpreta a una mujer. «Mi experiencia como actriz es muy agradable -bromeó ayer durante la presentación del espectáculo-; ya estoy pensando en las heroínas que podré interpretar a partir de ahora».

Fue un breve respiro de buen humor dentro de una presentación inevitablemente sombría. El recuerdo de los atentados del 11-M estuvo presente en las palabras del actor y de sus compañeros, que llegan a Madrid después de una gira iniciada en julio del pasado año.

«El adefesio», estrenada en 1944 en Buenos Aires, es una obra que recoge hechos reales ocurridos en la localidad cordobesa de Rute. Junto a Galiana figuran en el reparto Tomás Gayo (asimismo productor de la función), María Luisa Merlo, Trinidad Rugero, Carmen Martínez Galiana y Geli Albaladejo. José Miguel López Sáez firma la iluminación, Javier Artiñano el vestuario y Ricardo S. Cuerda la escenografía. La dirección es de Nieves Gámez, que confesó ayer que «mi lucha ha sido no hacer una función pesada ni densa, y que la belleza poética se convierta en un placer estético. Hay momentos incluso en que se apunta el humor, y eso me ha permitido caminar hacia el esperpento y hacer un espectáculo mediterráneo, con matices y colores».

Hay una inocultable conexión entre «El adefesio» y «La casa de Bernarda Alba». «El autoritarismo de Bernarda -dice Galiana- nace de ella misma, mientras que en la Gorgo es aprendido. Todos los personajes de esta obra están marcados por el medio social en que viven, y ahí aparece el elemento sexual, la represión, de una manera muy potente. Las mujeres de «El adefesio» están traspasadas por la locura, son mujeres frustradas en su primer amor y que cuando aparece de nuevo la vida, tratan de ahogarla. Pero la vida salta por encima de todo y aquí en Madrid hemos sufrido algo que nos ha dejado a todos tristes, pero demuestra que esa vida sigue».