Anna Castillo, Nawja Nimri, Alba Flores y Kimberley Tell
Anna Castillo, Nawja Nimri, Alba Flores y Kimberley Tell - Smedia

«Drac Pack», de sueños y vampiros

Nawja Nimri, Alba Flores, Anna Castillo y Kimberley Tell interpretan la obra que dirige Fernando Soto

MadridActualizado:

El Rat Pack (literalmente, pandilla de ratas en inglés) fue el nombre que se dio a un grupo de actores y cantantes de Hollywood, amigos entre ellos, y que llegaron a tener una poderosa influencia en el mundo del espectáculo -incluso en el de la política- estadounidense. Aunque sus miembros variaron, el núcleo más popular lo componían Frank Sinatra, Dean Martin, Sammy Davis, Jr., Joey Bishop y Peter Lawford. Y este Rat Pack es la inspiración de «Drac Pack», un espectáculo que, tras su estreno en Valencia hace unas semanas, recala ahora en el teatro de la luz Philips, en Madrid, con cuatro intérpretes -Najwa Nimri, Kimberley Tell, Anna Castillo y Alba Flores- y la dirección de Fernando Soto. Los músicos son Gonzalo Maestre y Marcos Sánchez, y la coreografía es de Zoe Sepúlveda.

«Drac Pack» es una idea que lleva cocinando desde hace varios años la actriz Najwa Nimri. Ella es también, junto a Emilio Tomé y Carlos Dorrego. la autora del espectáculo, que Fernando Soto lo define como «una aventura colecitva; un viaje musical que no es tan solo una obra de teatro. Hay varias disciplinas que se reúnen en él». «Es en realidad un concierto en el que sucede una historia mágica, loca -añade Najwa Nimri-, que Fernando ha conseguido hilar para darle una dramaturgia». «Es -completa el director- un espectáculo muy teatral, un “big show” por la gente que lo hace».

«Atrévete a soñar, aunque ningún sueño es gratis cuando se hace realidad». Este podría ser el lema de la función, que tiene aromas fáusticos y vampíricos. «Las Vegas, Transilvania, qué más da -explican los responsables del espectáculo-. Miles de focos desafían la ciudad de nuestro Drácula particular… Estamos a finales de los años cincuenta y junto a sus dos amigos, son mundialmente conocidos como el Drac Pack. Nuestro protagonista es la estrella musical del momento y sabe que ha llegado la hora de despedirse del escenario, pero para ello necesita un sucesor. Una noche conoce a una joven cantante que tan sólo necesita un nombre para poder volar. Él le regala la fama y la convierte en una estrella, en un mito. Pero para ser una estrella eterna tiene que tomar una decisión: vivir bajo la fría luz de los focos o vivir bajo la cálida luz del sol…»

«Nuestros personajes son vampíricos -revela Nawja Nimri- y convertimos a la rubia (Kimberley Tell, que debuta en el teatro) en la vampira por excelencia: Marilyn Monroe». Es una historia vampírica enmarcada en ese ambiente de lujo y glamour: «En los años cincuenta, los mitos eran los actores -sigue Nawja-; en los setenta eran los músicos y ahora son los futbolistas. En la obra se muestra de alguna manera la parte de atrás de mitos como Marilyn Monroe o Frank Sinatra».

Los sueños se cumplen y hay un precio que pagar. Es el mensaje de la obra, que reflexiona, según su autora y protagonista sobre la verdad y la mentira, que habla del mundo en que vivimos como un vampiro y en la que se habla de todo «en clave de show». Hay, añade Soto, «mucho dolor, mucha lágrima, mucho swing, jazz y rock and roll».

Y es que la música es la columna vertebral del espectáculo, cuyo espíritu y energía, aseguran sus protagonistas, ha de ser el de un concierto. Bajo la dirección musical de la propia Nawja Nimri, las canciones que interpretan las cuatro actrices conforman, dicen, un «track list ganador»: «That’s live», «Blue Moon», «Volare», «I’ve got you under my skin», «Fly me to the moon», «Diamonds are a girl’s best friend»... «Esperamos -dicen el director y las actrices- dar a conocer este repertorio a un público que está más alejado por edad de él». Les acompañan un piano y una batería, cuyos cambios de ritmo marcan el devenir del espectáculo. Pero no falta, cuando se necesita, el sonido de una «big band», que suena grabada.