Laura Toledo, en «La voz dormida»
Laura Toledo, en «La voz dormida» - ABC

«La voz dormida», un dolor común

Vuelve a la escena madrileña la versión teatral de la novela de Dulce Chacón

MadridActualizado:

La útima novela publicada por Dulce Chacón, una escritora prematuramente desaparecida, fue «La voz dormida». En ella la autora volvía a viajar a la posguerra española, un leit motiv en su obra. Está basada en la historia de un grupo de mujeres encarceladas en la madrileña prisión de Ventas; trabajó durante cuatro años en ella y se inspiró en historias reales que conoció y que sucedieron allí. Se centra en la de Pepita Patiño, una cordobesa que falleció en 2015 a los 91 años.

Publicada en 2002 y llevada al cine por Benito Zambrano, hace dos años se presentó una adaptación teatral realizada por Cayetana Cabezas, dirigida por Julián Fuentes Reta e interpretada por Laura Toledo, que ganó por este trabajo ganadora el premio a la mejor actriz protagonista de Teatro por la Unión de Actores.

«La novela -dicen los responsables del montaje, que vuelve ahora a escena en el teatro Marquina- enarbola la bandera de la dignidad y el coraje como única arma posible para enfrentarse a la humillación, la tortura y la muerte. Como bien dice su autora, es una historia de tiempos de silencio, donde relata el sufrimiento de aquellas mujeres que perdieron una guerra y la agonía que vivían sin conocer cuál sería su final».

«“La voz dormida” -dice Fuentes Reta- habla de un tema tristemente clásico: de un ser humano en un conflicto bélico. Más aún, una mujer. Y más aún, un conflicto civil, nuestro propio conflicto civil. Con la puesta en escena, nos acercamos a tratar de desenredar una parte de un dolor común»