De la comedia al drama, del musical a los clásicos, la cartelera teatral, en plena ebullición

Comienza la temporada teatral con una oferta trufada por la comedia, los clásicos del siglo XIX y, sobre todo, el musical. Los textos inspirados en el cine o las reposiciones subirán también a las principales marquesinas, aunque entre la oferta se echa en falta una mayor presencia de la creación contemporánea española. Pues sólo cuatro autores nacionales se asoman a la cartelera.

Pedro Manuel VÍLLORA
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Una de las sorpresas de la recién iniciada temporada teatral madrileña es la escasez de nuestra dramaturgia contemporánea. La relación de autores españoles vivos que han estrenado o están a punto de estrenar sus obras se reduce -salas alternativas aparte- a cuatro. Es triste constatarlo, pero es así: no parece haber mucho interés por lo que la gente de hoy escribe para la gente de hoy. Hay comedias, dramas y hasta musicales escritos por autores actuales que aguardan la ocasión de ofrecerse al público para el que han nacido, pero esa conexión sólo la pueden establecer Santiago Moncada, Narciso Ibáñez Serrador, Gonzalo Suárez e Ignacio Amestoy.

Moncada, exitoso creador de entretenidas comedias de salón, tiene en Arturo Fernández un valor seguro para su «Esmoquin» (Teatro Reina Victoria). La que fuese miss España, Sofía Mazagatos, hace aquí su presentación teatral, lo cual ha de suponer un aliciente añadido para ese público mayoritario a los que ni autor ni protagonista suelen decepcionar. Narciso Ibáñez Serrador escribe, dirige y protagoniza «Aprobado en castidad» (Teatro Infanta Isabel), versión altamente reformada de la obra que estrenó en 1963 bajo el pseudónimo de Luis Peñafiel y con el título censurado: «Aprobado en inocencia». A su lado intervienen Susana Canales, Andrés Resino y Mari Begoña, entre otros actores.

«Palabras en penumbra» (Teatro de la Abadía) recoge una serie de textos de Gonzalo Suárez adaptados para la escena por Carles Alberola y en los que se muestra la ironía e inteligencia de un cineasta y escritor que nunca había sido estrenado en un teatro. En cuanto a Amestoy, entusiasta de la configuración del carácter español a través de la historia, enfrenta en «Cierra bien la puerta» (Centro Cultural de la Villa) a representantes de dos generaciones básicas de la España de hoy: la de los hijos del 68 que ocupan el poder político, económico y social, y la de los preparadísimos aunque desempleados vástagos de esa generación. Beatriz Carvajal protagoniza esta pieza de absoluta actualidad.

TEATRO DE CINE

Actuales, aunque escritas hace décadas, son dos grandes textos representativos del mejor teatro estadounidense. En «Panorama desde el puente» (Teatro Marquina), Arthur Miller supo encontrar un giro sentimental en las dificultades de los inmigrantes que abandonaban su empobrecida Italia para lanzarse a la aventura del sueño americano. Miguel Narros demuestra en esta obra por qué es el gran maestro de nuestros directores de escena, pues ha conseguido un conjunto de interpretaciones al más alto nivel y con un ritmo que nunca decae. No hay duda de que «Panorama desde el puente» es una de las ofertas más atractivas de la cartelera, lo que también puede decirse de «Doce hombres sin piedad», esa estremecedora mirada al interior de un jurado cuyo veredicto puede enviar a un hombre a la muerte. Reginald Rose escribió esta obra que siempre ha tentado a los mejores actores, y el director Ángel García Moreno ha podido reunir así un reparto envidiable de primeras figuras como Juan Gea, Fernando Delgado, José Pedro Carrión o el magnífico protagonista de «Apartado de Correos 1001», Conrado Sanmartín.

De Estados Unidos llegan también dos comedias, bien conocidas gracias a sus versiones cinematográficas. «Ellas, la extraña pareja» (Teatro Arlequín) es una adaptación del popular título de Neil Simon en la que los papeles protagonistas cambian de sexo para que sean interpretados por las atractivas Cristina Higueras y Fiorella Faltoyano. En cuanto a «La tentación vive arriba» (Teatro Real Cinema), de George Axelrod, presenta la curiosidad de ser la primera incursión de Verónica Forqué en el terreno de la dirección escénica.

Otras dos comedias llegan de Francia. Una tiene su contrapunto amargo, pues es más bien la tragicomedia del que ha de morir sin ser consciente de la mezquindad en la que vive: «El cerdo» (Teatro Alfil), de Raymond Cousse. La otra, una recuperación actualizada del siempre eficaz teatro de bulevar, regresa a Madrid tras haber triunfado largamente la temporada pasada: «La cena de los idiotas» (Teatro Príncipe-Gran Vía), de Francis Veber. Las dos, además, servidas por sólidos intérpretes: Francisco Maestre y Pepón Nieto.

Un término que habitualmente se utiliza en sentido despectivo es «decimonónico». Pero en rigor es el adjetivo que designa lo perteneciente a uno de los mejores siglos de la literatura, el XIX. Autores como Henrik Ibsen y Emile Zola son, por fortuna, decimonónicos, y de ellos pueden verse títulos tan representativos como «Casa de muñecas» (Teatro Albéniz), con con la vibrante Ángeles Martín, y «Madame Raquin», a mayor gloria de la inigualable Julia Gutiérrez Caba.

Dos espectáculos que pretenden repetir el éxito de la temporada pasada tienen la peculiaridad de combinar monólogos interpretados por distintos autores: «5 Hombres.com» (Teatro Alcázar) y «Los monólogos de la vagina» (Teatro Alfil). Y otra obra exitosa que no regresa, sino que continúa, puesto que ha permanecido en cartelera durante todo el verano, es «Eloísa está debajo de un almendro» (Teatro Español), del centenario Enrique Jardiel Poncela.

EL ASALTO DEL MUSICAL

Finalmente, dos clásicos están a punto de ser estrenados. «La Dorotea» (Teatro Bellas Artes), de Lope de Vega, se presenta con versión de Luis García Montero y protagonizada por la versátil Nati Mistral. En cuanto a «Dom Juan o el festín de piedra» (Teatro de la Comedia), de Molière, es la ocasión para volver a admirar a Joaquín Notario tras su triunfal «La vida es sueño».

Esto por lo que respecta al teatro de texto. Parece mucho, pero no es tanto si se compara con la oferta de teatro musical: «Hello Dolly» (Teatro Calderón), con Concha Velasco y dirección de José Carlos Plaza; «Historia de un caballo» (Teatro La Latina), un cuento de Tolstoi con música de José Nieto y protagonizado por Carlos Hipólito y Francisco Valladares; «Hermanos de sangre» (Teatro Lara), un musical dramático cuyo triunfo londinense se ha repetido en Barcelona; «La jaula de las locas» (Teatro Nuevo Apolo), con Andrés Pajares y Joaquín Kremel; «My Fair Lady» (Teatro Coliseum), con Paloma San Basilio y José Sacristán, que se hará esperar hasta el 17 de octubre; y el indiscutible «La bella y la bestia» (Teatro Lope de Vega) en su última temporada hasta ser sustituido por «El fantasma de la Ópera».