Sara Rivero y Eva Isanta, en un momento de la función
Sara Rivero y Eva Isanta, en un momento de la función - Belén Díaz

«El cíclope», el amor como no lo cuentan las películas de Disney

Los teatros del Canal abren la temporada con esta obra escrita y dirigida por Ignasi Vidal

MadridActualizado:

«Rayuela», la emblemática novela de Julio Cortázar, y más concretamente su capítulo siete, es el origen de «El cíclope y otras rarezas de amor», una obra escrita y dirigida por Ignasi Vidal, y que tras su estreno en Avilés se presenta desde ayer en los teatros del Canal. Manu Baqueiro, Daniel Freire, Eva Isanta, Sara Rivero y Celia Vioque componen el reparto de esta historia de vidas cruzadas y marcadas por el amor y el desamor, y muy alejadas, dice el autor, «del cliché Disney». «“Rayuela” -explica Vidal- es más inspiración que influencia. Es lo que despertó esta historia. Y al escribirla pensaba en el desorden de la propia escritura de Cortázar y en el desorden emocional de los personajes, que llegan a expresarse no con un lenguaje cotidiano, sino que entran en un plano extraño del pensamiento. Y de alguna manera lo quería llevar a mi obra, pero para considerarlo influencia habría que ir mucho más allá».

Cuenta «El cíclope» las historias cruzadas de varios personajes en un momento determinado de sus vidas en las que se enfrentan a decisiones que pueden marcarlas por completo. Y con el amor empapándolo todo. «Presento la historia sin remilgos; no me importa decir que es una historia de amor, incluso una historia romántica -sigue el autor-; pero cuando se escribe de amor, cada uno ha de hacerlo a su manera. Como actor, he interpretado obras de Disney, con sus historias idílicas de amor -que ojalá fueran así en la realidad-; yo lo veo de otro modo, aunque todos vamos hacia el amor en algún momento. Forma parte, en un porcentaje muy elevado, de nuestra felicidad. Y el objetivo último del ser humano es ser feliz».

«Todos, desde antes incluso de nacer -completa Eva Isanta-, necesitamos querer y ser queridos; amar y ser amados. Está en la esencia más fundamental del ser humano, es lo que nos hace sentir bien, lo que nos calma».

Y aunque estas historias de amor, reconoce Ignasi Vidal, están contadas con lirismo -«necesitaba contarlas de la manera en que está hecho»-, son en el fondo historias muy cotidianas, con personajes que no son muy diferentes de los que nos encontramos en la calle todos los días. «Se presentan momentos cotidianos de la vida de estos personajes -dice el autor-; el lirismo aparece allá donde el lenguaje cotidiano no les deja acceder a ese lugar honesto en el que los seres humanos nos encontramos también con el lirismo; lo que ocurre es que no lo verbalizamos, a veces por miedo al ridículo. Ellos en esta obra lo hacen porque en esos momentos es la única manera que tienen de expresarse».

Esa cotidianeidad es, dice Eva Isanta, la esencia del teatro. «Las historias cercanas, en las que nos podemos identificar; las que están pasando ahora y las que reflejan las inquietudes de los seres humanos son las que tiene que contar el teatro. Pero debe tener también un componente mágico, que es el que a mí, como espectadora, más me interesan. Debe tener algo que eleve al espectador un paso por encima del suelo».

«En “El cíclope” -dice el actor Daniel Freire- no pasa nada... aparentemente. Pero sin embargo sí pasan muchas cosas en la construcción de esos personajes que hacen esas historias cotidianas. Esta es una obra de situaciones muy simples que no parecen tener nada que ver con el amor. Pero todos los personajes que se presentan en escena están formados por esa cultura del “amor made in Disney”... Como todos nosotros: ¿quién no quiere tener una pareja feliz con niños y con perrito?, pero la vida nos lleva por otros derroteros, y nos hace ver que el mundo de las relaciones es mucho más amplio y complejo. Y eso se refleja en esta obra».