Una escena de «El amor brujo»
Una escena de «El amor brujo» - TEATROS DEL CANAL

«Amor brujo: el fuego y la palabra»: La Fura en estado puro

El grupo catalán presenta en Madrid su versión de la centenaria partitura de Manuel de Falla

BarcelonaActualizado:

El centenario del estreno del ballet «El amor brujo» (1915) de Manuel de Falla inspiró a Carlus Padrissa, de La Fura dels Baus, a revisitar una obra que ha vivido múltiples adaptaciones en estas diez décadas de vida. La versión escénica del grupo teatral catalán se estrenó el verano pasado en los Festivales de Granada y Peralada (Girona) y esta noche llega a Madrid para aterrizar en los Teatros del Canal donde se quedará hasta el domingo. El montaje mezcla toda la pasión que encierra ese «gitanerío» que tanto influyó la música excelsa de Falla con toda la modernidad del lenguaje «furero». Para su propuesta, Padrissa apostó por una voz flamenca en lugar de la de una mezzosoprano (Marina Heredia en el estreno, Esperanza Fernández en Madrid), uno de los grandes aciertos del montaje por el carácter del espectáculo, muy en consonancia con las coreografías de Pol Jiménez y con las imágenes cinematográficas de ese olvidado «héroe» del cine español que fue José Val del Omar.

Al reinventar el clásico de Manuel de Falla, La Fura dels Baus intenta –y lo consigue– dotar a la obra de un discurso teatral renovado. Según Padrissa, «El amor brujo» es la obra «más universal, brillante y cautivadora de Manuel de Falla; con ella logró la fusión del folclore andaluz, gitano y flamenco, con la música culta. Es por esta razón que, un siglo después, la obra sigue siendo moderna en las melodías y arreglos musicales de Manuel de Falla y en el pasional argumento escrito por María de la O Lejárraga. Desde los primeros acordes, la obra se impone con fuerza y rompe esquemas y tópicos. Con esta propuesta también queremos rescatar del anonimato el nombre de la autora del texto y situarlo junto al del músico». Sí, porque Carlus Padrissa reivindica tanto a la guionista como también al ya citado José Val del Omar. En su versión, y como no podría ser de otra manera, La Fura ha querido romper moldes, «igual como lo hicieron sus creadores», aclara Padrissa, «pero de manera diferente a lo que antes han hecho maestros como Antonio Gades y otros grandes nombres del baile flamenco, con los que La Fura no puede ni quiere competir». La idea era conseguir «un espectáculo mágico» en el que intervinieran «de manera física el agua y el fuego con toda su carga hipnótica, la fuerza física de los movimientos corporales, el poder mnemónico de los olores y el desbordamiento final del escenario provocado por la luz que, como el amor, puede sobrepasar todos los límites. Para nosotros la brujería es la magia de la palabra escrita. “El fuego y la palabra” –frase que La Fura añade al título de su espectáculo– son el conjuro de Candela y de su alter ego, María de la O Lejárraga».

La propuesta también rescata «la luz cinematográfica de José Val del Omar (1904-82), un creador granadino de un talento artístico y tecnológico extraordinario. Fue vecino de Manuel de Falla y amigo de Federico García Lorca, Luis Cernuda, María Zambrano y otros nombres mayores de una época truncada por la Guerra Civil». Padrissa lo califica de «iluminado» por las innovaciones que formuló y que resumió «con las siglas PLAT, Picto-Lumínica-Audio-Táctil. En 1928 anticipó varias de sus técnicas más características, incluyendo el desbordamiento panorámico de la imagen, la salida fuera de los límites de la pantalla y el concepto de visión táctil. Estas técnicas las aplicaría en su “Tríptico Elemental de España” que incluye “Aguaespejo granadino” (1953-55), “Fuego en Castilla” (1958-60) y “Acarina Galaico” (1961 / 1981-82 / 1995). Su obra y su tenaz actividad investigadora no empezaron a ser redescubiertas hasta poco antes de su muerte, principio de un renacimiento que sigue ganando adeptos. “Sinfín”, como él ponía al término de sus películas».

«El amor brujo: el fuego y la palabra» incluye además selecciones de otras obras de Falla, como «Noches en los Jardines de España», «El sombrero de tres picos» y «La vida breve», además de la canción popular «Amor gitano». En Madrid será la Orquesta de la Comunidad de Madrid, bajo la dirección de Manuel Coves, la que se encargará de defender la fuerza sinfónica de Falla. La Fura buscó con esta propuesta dar forma a una «aventura mágica». La pena y los celos de la protagonista, la brujería, la magia y el amor se unen en esta propuesta al agua y al fuego. Sí. Es La Fura en estado puro.