David Tortosa y Alejandro de los Santos
David Tortosa y Alejandro de los Santos - javier naval

«Excítame»: en busca del crimen perfecto

El Nuevo Teatro Alcalá acoge este musical de Stephen Dolginoff sobre el célebre crimen de Leopold y Loeb

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Nathan Leopold y Richard Loeb eran dos jóvenes universitarios en el Chicago de los años veinte. Tenían una relación de amistad un tanto especial, y cometían pequeños delitos «por pura diversión», ya que los dos pertenecían a familias acomodadas. En noviembre de 1923, empezaron a planear «el crimen perfecto» obsesionados con las ideas de Nietzsche sobre el superhombre. el 21 de mayo de 1924 asesinaron a un niño, Bobby Franks. Su único móvil, divertirse.

En 2003, en el Midtown Int'l Theater Festival de Nueva York, el dramaturgo, actor y compositor Stephen Dolginoff estrenó un musical, «Thrill me», sobre el crimen de Leopold y Loeb. El actor español Alejandro de los Santos vio esta obra en Londres y decidió ponerla en pie en España. El año pasado, «Excítame», título español de «Thrill me», se estrenó en el teatro Fernán-Gómez con un gran éxito, lo que ha motivado que ahora vuelva a la sala pequeña del Nuevo Teatro Alcalá, donde se estrena oficialmente el 20 de mayo.

Pedro Víllora y Alejandro de los Santos firman la adaptación de la obra, que interpretan el propio De los Santos junto a David Tortosa (en determinadas funciones les sustituyen Alberto Frías y Marc Parejo). La dirección escénica es de José Luis Sixto y la dirección musical de Aitor Arozamena.

«Cometieron el crimen solo por la excitación que les producía -dice José Luis Sixto-. por el simple reto de ir un paso más allá». «Se aventuran en el terreno de lo prohibido -completa David Tortosa-, y de incendiar papeleras pasan a incendiar almacenes y después a asesinar; solo por superar un reto».

Alejandro de los Santos explica que «el conflicto está en que los dos tienen una notable educación pero una total falta de moralidad. En este sentido, la adaptación ha sido complicada porque el texto original es un poco naïf y nosotros queríamos que se reflejara el vacío existencial de los dos protagonistas».

El asesinato cometido por Leopold y Loeb es uno de los casos más estudiados por la criminología internacional, lo mismo que por la psiquiatría. En su día tuvo una enorme repercusión mediática; se produjo para la investigación un extraordinario despliegue policial. Se han escrito decenas de libros sobre el caso y la historia de Leopold y Loeb se ha llevado al cine en varias ocasiones.

«Es un caso muy poliédrico», dice Alejandro de los Santos, que asegura que este montaje no quiere ser un musical al uso. «El aspecto teatral es tan importante o más que el musical -tercia Pedro Víllora-; el texto es muy claro, y aborda la crisis de valores y la pérdida de respeto a esos valores de la sociedad. La adaptación ha tratado de ser fiel al original, y queríamos poner todo el acento en la interpretación y la puesta en escena».

José Luis Sixto añade que su montaje «está lleno de detalles que no se encuentran en el texto y que tratan de completar la historia y ayudar a comprender la personalidad de los dos protagonistas. Todo lo que se ve tiene un porqué». La ambigua naturaleza de la amistad de los dos jóvenes queda en un segundo plano: «Nos interesaba hablar de dos jóvenes con la moral trastocada, no de dos amantes aburridos», dice. «La excitación a la que alude el título es sobre todo intelectual», concluye David Tortosa.