Fernando Cayo y Pepe Viyuela, en una escena de «Rinoceronte»
Fernando Cayo y Pepe Viyuela, en una escena de «Rinoceronte» - VALENTÍN ÁLVAREZ

«Rinoceronte», de Ionesco, una fábula social contra los totalitarismos

El Centro Dramático Nacional presenta el montaje de una de las cumbres del teatro del absurdo, dirigida por Ernesto Caballero

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Dice Ernesto Caballero que «“Rinoceronte”, escrita por Eugène Ionesco en 1959, es una fábula dramática acerca de la propagación y aceptación social del totalitarismo. La acción transcurre en una pequeña ciudad de provincias donde un buen día aparece un rinoceronte perturbando la tranquila y burguesa vida de la comunidad y generando, como si de una epidemia se tratara, un efecto de contagio consistente en la transformación de las personas en hermosos y robustos paquidermos».

Considerada por muchos autores como una de las obras cumbre del teatro del absurdo, Alfredo Marqueríe, sin embargo, escribió un año después de su estreno: «La acción de la obra, lenta, farragosa, reiterativa hasta la exasperación, es de una endeblez abrumadora. Lo que sucede en los tres actos divididos en cuatro cuadros se puede contar brevísimamente -buena prueba de la carencia total de asunto y argumento ligados-: toda la humanidad acepta convertirse en rinoceronte menos Berenguer, el protagonista. No hay más. El resto es peripecia, cascote y relleno».

José Luis Alonso la estrenó en España en enero de 1961 y advertía al público: «van ustedes a encontrarse ante una obra extraña, inusitada». Fue recibida con división de opiniones por el público -desfavorable en el caso de los espectadores más tradicionales y entusiasta en el caso de los más jóvenes-, y unanimidad por parte de la crítica. El propio Marqueríe alabó el montaje de Alonso, «al transformar una obra débil e inconsistente en una pieza de poderosa y avasallante teatralidad».

A la crítica en el texto a los totalitarismos -comunismo, fascismo y nazismo- en la posguerra, se unen cuestiones como el conformismo y los movimientos de masas. «La voluntad -dice Caballero- es el eje central de estre mordaz relato que se emplea a fondo en la suscitación de múltiples preguntas sobre nuestra responsabilidad tanto individual como colectiva»

Pepe Viyuela encarna a Berenger, el protagonista, en este montaje del Centro Dramático Nacional que dirige su propio responsable, Ernesto Caballero, y junto a él conforman el reparto José Luis Alcobendas, Ester Bellver, Fernando Cayo, Bruno Ciordia, Paco Déniz, Chupi Llorente, Mona Martínez, Paco Ochoa, Fernanda Orazi, Juan Antonio Quintana, Juan Carlos Talavera, Janfri Topera y Pepa Zaragoza.