Diez coreografías inolvidables de Pina Bausch
Pina Bausch, en «Café Müller» - ABC

Diez coreografías inolvidables de Pina Bausch

Se cumplen cinco años de la muerte en Wuppertal, a los 68 años, de la coreógrafa alemana, una de las más grandes creadoras y un icono de la danza contemporánea

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Se cumplen cinco años de la muerte en Wuppertal, a los 68 años, de la coreógrafa alemana, una de las más grandes creadoras y un icono de la danza contemporánea

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  1. «Café Müller»

    Pina Bausch, en «Café Müller» - ABC

    «Café Müller» es sin duda la pieza más emblemática de Pina Bausch. Se estrenó el 20 de mayo de 1978, en la Ópera de Wuppertal, el teatro de cuyo ballet se había hecho cargo seis años antes. La extraordinaria sencillez y teatralidad de «Café müller», donde una serie de sillas actúan como obstáculos de unos bailarines que interpretan la sensibilidad humana hacen de esta pieza una conmovedora obra, para la que Pina Bausch empleó música de Henry Purcell. La propia coreógrafa encabezaba el elenco de esta pieza, que completaron en su estreno Malou Airaudo, Meryl Tankard, Rolf Borzik, Dominique Mercy y Jan Minarik. A España llegó en 1985, cuando fue presentada en el festival de Otoño de Madrid, donde supuso todo un acontecimiento.

  2. «Iphigenie auf Tauris»

    Escena de «Iphigenie auf Tauris» - Laszlo Szito

    Uno de los primeros trabajos de la coreógrafa en Wuppertal fue la singular puesta en escena de «Iphigenie auf Tauris» («Ifigenia en Táuride»), la ópera de Christoph Willibald Gluck sobre libro de Nicolas Francois Guillard (en su versión alemana estrenada en Viena en 1781. La singularidad de su propuesta era que los cantantes y el coro se situaban en los palcos y los papeles principales eran bailados sobre el canto. Se estrenó el 21 de abril de 1974 en la Ópera de Wuppertal, con la dirección musical de Reinhard Petersen, y la escenografía y vestuario de la propia Pina Bausch y Jürgen Dreier.

  3. «La consagración de la primavera»

    «La consagración de la primavera» - ABC

    La extraordinaria obra maestra de Igor Stravinski cuenta con numerosas versiones de grandes coreógrafos; y no podía faltar Pina Bausch, que creó una de las más fascinantes puestas en escena de esta partitura. La coreógrafa alemana llenó el escenario de tierra para subrayar el carácter telúrico de una historia que ahonda en las raíces del ser humano y en su conexión con la tierra. Se estrenó en la Ópera de Wuppertal el 3 de diciembre de 1975, y Pina Bausch contó con la colaboración de Hans Pop y Rolf Borzik, autor de la escenografía y el vestuario.

  4. «Arien»

    Escena de «Arien»
    Escena de «Arien» - Ulli Weiss

    El agua, un elemento fundamental en la trayectoria de Pina Bausch, es la base de «Arien» (Arias), obra en la que la coreógrafa vuelve a mostrar su fascinación por el canto. En ella usaba arias de ópera italianas y piezas de autores como Beethoven, Mozart, Rachmaninov y Schumann. Se estrenó en Wuppertal el 12 de mayo de 1979, y fueron sus colaboradores Rolf Borzik (que firmó la escenografía y el vestuario), Marion Cito y Hans Pop.

  5. «Palermo Palermo»

    Escena de «Palermo Palermo»
    Escena de «Palermo Palermo» - Gert Weigelt

    «Palermo, Palermo» fue la primera creación de Pina Bausch gestada fuera de Wuppertal; se trata de un encargo del Teatro Biondo Stabile de Palermo, en coproducción de Andres Neumann. La coreógrafa se encontraba en Sicilia trabajando en esta pieza cuando se produjo la caída del Muro de Berlín, una página fundamental de la historia, especialmente para Alemania. La obra vio la luz el 17 de diciembre de 1989, apenas mes y medio después del acontecimiento. Pina Bausch empleó música de Grieg, Paganini y música tradicional de Italia, Japón y Escocia, entre otras obras. Con la coreógrafa colaboraron Peter Pabst, Marion Cito y Matthias Burkert.

  6. «Tanzabend II»

    Una escena de «Tanzabend II»
    Una escena de «Tanzabend II» - Ulli Weiss

    Pina Bausch recibió un encargo del Festival de Otoño de Madrid para que hiciera una obra inspirada en la ciudad, que al año siguiente iba a ser capital europea de la cultura. La coreógrafa pasó tres semanas en Madrid, donde forjó una amistad con Pedro Almodóvar y durante las cuales era frecuente verla en los tablaos y tabernas castizas, siempre con el cigarrillo entre los dedos. El resultado fue «Tanzabend II» (Danza nocturna), una obra plásticamente hermosa pero confusa e inconexa en ocasiones. Peter Pabst firmaba la escenografía y Marion Cito el vestuario de una obra que se estrenó, según su costumbre, en Wuppertal el 27 de abril de 1991, y se presentó en noviembre de ese año en el teatro de la Zarzuela de Madrid.

  7. «Agua»

    Una escena de «Agua» - Uli Weiss

    «Agua» fue una coproducción de Pina Bausch con el Goethe Institut de Sao Paulo y Emilio Kalil. Un extraordinariamente diverso collage musical en el que estaban destacados autores brasileños como Baden Powell, Caetano Veloso, Gilberto Gil, Nana Vasconcelos, Antonio Carlos Jobim o Carlinhos Brown, sirvió de base para una creación que se inspiró en el agua, como su título indica, y en la naturaleza. Trabajaron con la coreógrafa sus colaboradores habituales de aquella época (se estrenó en Wuppertal el 12 de mayo de 2001): Peter Pabst y Marion Cito.

  8. «Nefes»

    Una imagen de «Nefes» - abc

    El festival internacional de Teatro de Estambul (Turquía) y la Fundación para la cultura y las Artes de aquella ciudad propiciaron la creación de «Nefes», una obra que se estrenó en Wuppertal el 21 de marzo de 2003 y en el que volvieron a colaborar Peter Pabst y Marion Cito. La coreógrafa y los bailarines de su compañía pasaron un tiempo en Estambul y el alma y el sabor de la ciudad están en esta coreografía sensual y viva (Nefes es una palabra que significa respiración y aliento). «Hay color, hay ternura, hay emoción, hay humor, hay sensualidad.. -decía la crítica de ABC tras su presentación en el teatro de la Zarzuela-. Podría decirse que la danza de Pina Bausch es como la comida japonesa: difícil y exquisita. No deja la coreógrafa que el espectador se abandone, sino que le pide que viaje con ella a Estambul, que se abandone a las sensaciones que ella vivió. El sabor puede chocar al principio y no todo el mundo sabe usar los palillos con solvencia, pero si se persevera se puede apreciar su exquisitez y su extraordinario sabor».

  9. «Sweet mambo»

    Una imagen de «Sweet Mambo»
    Una imagen de «Sweet Mambo» - Jong-Duk Woo

    El 30 de mayo de 2008 se estrenó en Wuppertal esta obra, en la que Pina Bausch exploró en las relaciones entre mujeres y hombres: la seducción, la felicidad y la miseria, la fragilidad física y mental. La coreografía es una sucesión de escenas (solos y danzas de conjunto) en las que los bailarines -sobre un variado collage musical- contaban historias de seducción, lucha, abandono..., envueltas en un entorno de gran belleza.

  10. «...como el musguito en la piedra, ay si, si, si ...»

    Una escena de la coreografía
    Una escena de la coreografía - Jochen Viehoff

    Apenas quince días antes de morir, Pina Bausch estrenó en Chile, cuyo festval internacional de Teatro Santiago a Mil le había encargado esta pieza, «...como el musguito en la piedra, ay si, si, si ...», un título tomado de una canción de Violeta Parra. Para su creación viajó como siempre, con sus bailarines, a Chile, y allí conoció sus contrastes y sus raíces. La música de Violeta Parra, junto a la de otros autores como Rodrigo Covacevich, Victor Jara, Magdalena Matthey, Mecánica Popular, Chico Trujillo o Mauricio Vivencio, sirvió de base para este trabajo, que vio la luz el 12 de junio de 2009 en Wuppertal, la ciudad donde moriría el 30 de junio.