Tamara Rojo critica la «cultura del enchufe» y el nepotismo en las Artes españolas
La bailarina española Tamara Rojo, del Royal Ballet, en una actuación - afP

Tamara Rojo critica la «cultura del enchufe» y el nepotismo en las Artes españolas

La directora artística del English National Ballet, que recibirá hoy un premio en Londres de la Fundación Banco Santander, denuncia el nepotismo en los contratos de las compañías de danza

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Ya lo advertía en su entrevista con ABC el mes pasado: «La forma en que se nombra a los dirigentes culturales [en España] no es democrática ni es justa, la corrupción está también en el mundo cultural porque éste sigue estando en manos de los políticos». La prestigiosa bailarina Tamara Rojo, de 39 años, directora artística del English National Ballet, ha querido ir un poco más lejos en sus críticas en el día en que recibirá, esta tarde en la Embajada de España en Londres, el segundo premio de la Fundación Banco Santander a las relaciones hispano-británicas.

No se plantea volver ahora a España por la corrupción y el nepotismo en las ArtesEn una entrevista publicada este miércoles por el diario «The Times», Rojo –que lleva 16 años viviendo en Londres– explica que no se plantea regresar a su país en este momento, en parte debido a la corrupción endémica que detecta en los círculos artísticos. Y denuncia la «cultura del enchufe» que hace que, en su opinión, los contratos en la compañias de danza se den a un grupo reducido de bailarines «en función, no de su talento, sino de sus amistades». Según Rojo, que ha tenido una exitosa carrera en la capital británica como bailarina principal tanto del English National Ballet como del Royal Ballet, es esta cultura del nepotismo la que determina la suerte de muchos artistas.

Por comparación, la bailarina cree que la cultura británica es más transparente en la gestión de las instituciones artísticas, donde se premia el talento y no otras consideraciones. «Lamentablemente nunca ha habido esta cultura en España, no hay una infraestructura clara para asignar los contratos, lo que significa que existe un nivel de corrupción y que los contratos dependen de las amistades más que del merito», explica al corresponsal en España de « The Times».

«Miopía» de los gobiernos por los recortes

La artista, que se inició en la danza en la escuela de Víctor Ullate, siempre ha sido muy crítica con la gestión cultural en España. En su entrevista con ABC publicada el mes pasado, Rojo defendía un nuevo modelo, de clara inspiración británica, en el que «las compañías públicas deberían ser fundaciones, con un consejo al que cada director tenga que rendir cuentas», para así, decía, «devolver con arte el dinero que los ciudadanos nos dan». Esta vez, en su entrevista con «The Times» denuncia también en la entrevista la «miopía» de los gobiernos con los recortes culturales.

«Aunque no te interese el ballet, desde un punto de vista cínico se puede ver que las Artes traerán turismo u otras formas de negocio y servirán para hacer negocio», cree. Y se refiere a un reciente informe en Reino Unido que afirma que, por cada libra que invierte el gobierno en cultura, la economía local puede recibir hasta seis libras de retorno. La cultura en Gran Bretaña sufre también fuertes recortes, y existe un interesante debate sobre el valor económico de las Artes.

Tamara Rojo (nacida en Canadá en 1974) recibirá esta tarde en la Embajada de España en Londres el premio de la Fundación Santander a las relaciones hispano-británicas por su «capacidad de trabajo», por su «personalidad» y por su –según el jurado del galardón– «infatigable búsqueda de nuevo talento e ideas para asegurar la viabilidad del English National Ballet». El premio le considera además, en reconocimiento al prestigio y respeto que la artista se ha ganado con su trabajo, un «símbolo de la cultura española en Reino Unido».