RESTAURANTES A LA FRESCA: «Dos Torres»

Sarrià recupera «Dos Torres» en todo su esplendor

MARIA GÜELL
BARCELONA Actualizado:

Después de trece años al mando de «El Jardí de la Abadessa», Gloria Ventós tenía ganas de abrir la verja de la majestuosa torre de principios del siglo XX ubicada en la confluencia de Vía Augusta con la calle Vergós. Y lo ha hecho a lo grande.

El renovadísimo local cumple todas las normas para pasar un rato de ocio que combina tranquilidad, belleza y buen servicio. Una cuidada rehabilitación ha tardado cinco años en hacer posible este sueño que mejora la oferta gastronómica del barrio y por ende, de la ciudad.

«Ofrecemos comida sana y de calidad con alguna licencia», explica Gloria Ventós, «alma mater» del restaurante. Al mediodía podemos degustar el «Menú Veraniego» por tan solo 21 euros y que ofrece la oportunidad de entrar en este palacio patrimonio histórico. Pero su verdadera salsa está por la noche donde se mezclan los comensales con la gente que simplemente quiere tomar unas tapas y una copa. «Entre las tapas la más curiosa es la de patatas bravas porque las presentamos de una forma más cuidada», desvela Ventós.

Una terraza muy generosa recibe con los brazos abiertos al público. La carta presta mucha atención al tartare de atún y al steak-tartare; al arroz con bogavante, al carpaccio, a diferentes ensaladas como la de la langostinos o la de burrata y tomate... Y los postres están muy cuidados: «uno de los que gustan más es la fina tarta de manzana».

«En la cocina está nuestro chef, Carles Cases que viene de “El jardí de la Abadessa” y que sabe muy bien lo que queremos ofrecer», añade Ventós que ha creado un gran equipo para poner en marcha este gran proyecto.

En el interior hay varios espacios y está muy preparado para cenas de grupos. «Pero la terraza estará abierta todo el año salvo los días que llueva», recuerda Ventós. Este paraíso dentro de Sarrià debe ser parada obligatoria para toda la gente que quiera conocer la ciudad desde un lugar mágico. La intención del local es no molestar a los vecinos y congeniar con la paz que se

respira en el barrio.