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La opereta del '23-F'

Chema de la Peña dirige un 'thriller' político con Paco Tous y Juan Diego para narrar el golpe de estado

DANIEL ROLDÁN
MADRID Actualizado:

El 23 de febrero de 1981, Juan Diego estaba en Zaragoza. Paco Tous iba al instituto. El primero había acudido a la capital aragonesa, junto a Rosa León, para asistir a un homenaje al poeta Ángel Guinda; el segundo estaba más interesado en conseguir la atención de una compañera de clase que de la inestable situación del país. Treinta años después, los dos actores se convierten el general Alfonso Armada (Diego) y el teniente coronel Antonio Tejero (Tous) en '23-F', la película de Chema de la Peña que recrean las críticas 17 horas y media de intento de golpe.

Los dos actores, como la gran mayoría de las personas que vivieron ese día, recuerdan a la perfección cada uno de los pasos que dieron en esa jornada de transistores. Diego contó durante la presentación de la película que el espectáculo iba a ser en la sala Oasis y que el cartel, que conserva en su casa, acababa con La Bomba. "Esa noche dije que no dormía en un hotel. Entonces Rosa (León) y yo nos fuimos a casa del suegro de Guinda, que era general", comentó Diego, entre risas. Confesó que a pesar de que el mensaje del rey había calmado las cosas, no dejó de mirar por la ventana para "ver las posibles rutas de fuga". Treinta años después, Diego se mete en la piel de Armada, un personaje que le recordaba a Ricardo III y al que, en cierta medida, comprende.

"Siente dolor porque es profundamente monárquico. Esa España no le gustaba y la quería reconducir", comentó el actor, quien considera el punto más bajo de Armada cuando el rey le impide su llegada a Zarzuela.

En cambio, las preocupaciones de Tous eran más terrenales. "Vino mi padre para decirme que quitara las pegatinas del Che y la bandera republicana de la carpeta. Me iba a llevar a casa pero acabe en un portal con una chica, unas cervezas y un cucurucho de patatas", contó el actor sevillano. "Estaba más preocupado por la libertad personal como estar con la chica que la libertad de estado", añadió. Para su coronel, Paco Tous se esforzó en no hacer "juicios de valor". "Se ha tratado a Tejero de monigote y creo que no era ningún títere. Él tenía sus motivos", indicó el actor andaluz.

Shakespeare

De la Peña quiso reivindicar '23-F' como una película de género, un "thriller político" que no se suele dar en la filmoteca española. El realizador castellano consideró que esta película es para todos los públicos, pero sobre todo necesaria para que "la gente joven deje de pensar que la democracia les ha caído del cielo".

Para enfocar el golpe de Estado, el director y el guionista Joaquín Andújar siguieron la historia oficial, sin entrar en elucubraciones sobre posibles historias: "El 23-F da para muchas películas, la trama civil o la situación civil. Pero decidimos quedarnos con la trama nuclear" En este sentido, el director salmantino considera que todo el entramado de la conspiración y la situación del propio Tejero tiene "un poco de opereta". Se vio en la tesitura de elegir entre el esperpento de Valle-Inclán o los dramas shakespearianos.

Otro de los problemas del rodaje, que se pudo realizar en el Congreso de los Diputados y otros lugares de la trama como la base de la división acorazada Brunete, era controlar el "nivel dramático" de los 25 actores secundarios que acompañan a Tous y Diego, como Gines García Millán (Adolfo Suárez), Fernando Cayo (en su tercera caracterización como Juan Carlos I) o Lluis Marco (general Milans del Bosch). "Es como una orquesta", indicó De la Peña.