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Malick agita las salas de cine

‘El árbol de la vida’ es tildada de farsa u obra maestra a partes iguales

MADRID Actualizado:

La película se estrenó la semana pasada, precedida por la Palma de Oro en el Festival de Cannes, con la foto de Brad Pitt en un cartel en el que también aparecía el nombre de Sean Penn y con una corriente crítica entregada al genio y la extravagante leyenda de Terrence Malick, su director. Puede que por ello ‘El árbol de la vida’ se convirtiera sorprendentemente el pasado fin de semana en el filme más taquillero gracias a las 137.600 personas que asistieron a la proyección. Un espectáculo que en muchos cines se vivió no solo en la pantalla, sino también en la sala, debido a los abandonos de unos cuantos espectadores enfadados o a los aplausos y abucheos al final de la película.

La singular escena no solo se vivió en las multisalas comerciales, donde cabe suponer que habría espectadores desprevenidos, sino también en el pase de la prensa especializada en el festival de San Sebastián. Críticos enfadados, abochornados, y otros, emocionados, conmovidos. Tal es la controversia que los responsables de los cines Cinemes Full HD de Cornellà de Llobregat, en Barcelona, han llegado a imprimir en el reverso de las entradas de ‘El árbol de la vida’, como ya hicieron algunas cadenas en Estados Unidos, la siguiente leyenda: “El director de esta película, Terrence Malick, es muy odiado o muy admirado. Si la película le resulta aburrida, por favor, no moleste a los demás y salga antes de transcurrir 30 minutos. Le daremos gratuitamente una entrada para cualquier otro título”.

Y es que, para bien o para mal, Terrence Malick divide a todo el mundo. Incluso a sus actores, quienes le ensalzan como a un genio, caso de Brad Pitt, o le califican de pirado, como dio a entender Sean Penn tras ver el filme: “Francamente, aún me pregunto qué estoy haciendo yo allí”, reconoció el intérprete, que durante el rodaje creía que iba a protagonizar un filme en el que tan solo aparece unos diez minutos. ¿Quién es Malick, que tanta controversia suscita? ¿Cómo una misma película puede ser tildada de farsa o de obra maestra por espectadores cuyo gusto podría coincidir en otras películas?

La respuesta puede que esté en las pretensiones de la obra de la discordia, muy alejada de ese cine palomitero que triunfa en las multisalas de los centros comerciales donde se ha estrenado. Una cinta de 138 minutos de metraje que diserta sobre el origen y el sentido de la vida, con imágenes de planetas en colisión y dinosaurios, sobre la que planea la historia de una pérdida. La muerte de un hijo en el seno de una familia liderada por un padre melómano muy estricto (Pitt). Diversas voces en ‘off’ se ocupan de una narración que plantea preguntas y reflexiones a la vez que lanza mensajes existencialistas. ¿Por qué morimos? ¿A dónde vamos? ¿Por qué estamos aquí? Filmada con un gusto exquisito, con unas imágenes de exultante belleza y una banda sonora celestial en la que abundan piezas de Brahms o Preisner, ‘El árbol de la vida’ es todo un deleite sensorial. Un torrente de sensaciones para el espectador que acepte las reglas de este juego poético y se deje llevar. Y al mismo tiempo es una película insoportable, incomprensible, tediosa, para aquel que no quede atrapado en la red que teje Malick.

Nunca concede entrevistas

El odiado y admirado director está considerado como uno de los grandes directores contemporáneos. Sus dos primeras películas, ‘Malas tierras’ y ‘Días del cielo’, son dos joyas del cine que le dieron un prestigio enorme. Pero, tras tener ofertas multimillonarias, optó por desaparecer y no dejar rastro. Veinte años después reapareció con ‘La delgada línea roja’.

Nunca concede entrevistas. Apenas hay fotos de él. Se sabe que vive en Texas y, por sus obras, que le apasiona la naturaleza y, sobre todo, los árboles. Los actores más cotizados pagarían por estar a sus órdenes, aunque saben que su trabajo quizás ni aparezca en pantalla. Javier Bardem saldrá en la siguiente. Le comparan con Salinger, el autor de ‘El guardián entre el centeno’, y, como a éste, el misterio en torno a su persona parece engrandecer su leyenda. Con ‘El árbol de la vida’ presenta su obra más arriesgada. Sin duda, la más controvertida. Si le gusta comentar las películas al salir del cine, vaya a verla. Solo por el atrevimiento y la valentía merece la pena. Y ya verá qué debate.