Carlos Areces: «El antihéroe ibérico bebe Mahou»
Carlos Areces. / Foto: Alberto Ferreras | Vídeo: Virginia Carrasco
CINE | ENTREVISTA

Carlos Areces: «El antihéroe ibérico bebe Mahou»

El genial humorista del absurdo vuelve a interpretar a un 'pringao' en 'Extraterrestre', la cinta de Vigalondo

SARA BRITO
MADRID Actualizado:

Ese tipo que solo con aparecer en pantalla, con los hombros caídos y compungido de pies a cabeza, suele provocar una risa irreprimible; ese mismo al que unos cuantos directores españoles (Álex de la Iglesia, Nacho Vigalondo) han sometido a severas humillaciones en sus películas más recientes. Hablamos de Carlos Areces (Madrid, 1976), el nuevo antihéroe del cine español y abanderado de la ultima hornada del humor cañí más absurdo y genial. Una mañana de calor en el barrio de Carabanchel de Madrid, Carlos Areces clasifica una a una sus patologías, culpables de que su casa sea un museo excéntrico del cómic, el cine y la música, con joyas como el vinilo de 1976 en que Alfredo Landa canta 'En el rollo está la solución', marcándose una apología de las drogas muy del destape. Historietista, actor y parte integrante del núcleo duro de La Hora Chanante, Muchachada Nui y sus sucesivas propuestas, se vuelve a poner en la piel de un 'pringao' en 'Extraterrestre', de Nacho Vigalondo. En una vitrina vacía del salón de su casa, el molde de su cara nos recuerda que Areces es un personaje de Areces.

-¿Cree que sus papeles en 'Balada triste de trompeta' y 'Extraterrestre' lo certifican como un nuevo antihéroe del cine español?

-Sí, creo que tengo todas las papeletas, aunque en 'Extraterrestre' ya no soy casi ni antihéroe, sino el vecino plasta enamorado de la chica. Soy el desahogo cómico, soy como un Steve Urkel de Malasaña. Creo que esto está incluso unos peldaños por debajo del antihéroe, se encuentra más cerca del secundario gracioso, absurdo y miserable.

-En esos dos filmes, sus personajes se toman muy a pecho la venganza...

-Se lo toma peor el de 'Balada', que tiene una catársis absoluta que le lleva a desfigurarse y a reaparecer como ángel vengador, lo cual hizo que tuviera que llevar aquella prótesis repugnante durante el 80% del rodaje. Sin embargo, la venganza del vecino de 'Extraterrestre' es más torpe que otra cosa. En realidad, el pobre hombre es una víctima. Todo le sale mal.

-¿Qué debería tener un antihéroe ibérico contemporáneo?

-Principalmente, le tienen que salir las cosas mal, al contrario que al héroe, y luego además tiene que ser un poco cutre, un poco de andar por casa, no puede tener el porte perfecto de un James Bond. El antihéroe ibérico bebe Mahou, tiene un palillo de dientes en la boca, es un tipo de la calle. Es un hecho: nosotros nos identificamos con Torrente, no con Roger Moore. Yo de alguna manera lo estoy encarnando pero no es mi mérito, son los papeles que me dan. Lo que sería una auténtica revolución es el galán gordo, calvo y con gafas.

-Los directores practican el sadismo con usted...

-Sí, de manera recurrente. Enseñar mis miserias empieza a ser un género propio del cine español. 'Humillación extrema de Carlos Areces', podría llamarse. Alex la llevo más allá. Y ¿por qué esta fascinacion por mi culo?

-¿Cree que el humor basado en el ridículo ajeno es algo que le une con Alex de la Iglesia, la gente de Muchachada Nui, Borja Cobeaga o Nacho Vigalondo?

-Pertenecemos a una generación a la que nos hace más gracia el malestar social y la humillación que los chistes. Ni Muchachada Nui ni los cortos de Vigalondo o el cine de Cobeaga basan su humor en los chistes sino en la creacion de situaciones incómodas. Hemos aprendido mucho de Larry David y de Ricky Gervais. Con La Hora Chanante no nos veía ni dios. De pronto a través de Youtube nos convertimos en espacio de culto, lo cual significa que la gente que nos sigue es muy yihadista. Somos una pequeña aldea gala.

-¿Qué le hace reír?

-La clásica caída, un tropiezo absurdo. Me hace mucha gracia que alguien tenga que salir en una rueda de prensa muy seria y que tenga un moco en la nariz. Algo absolutamente involuntario, pero que hace que el discurso pierda todo su peso. El moco es el origen y el final de todo. Me hace mucha gracia Faemino y Cansado y Larry Davis. Y me hacía mucha gracia 'El diario de Patricia'. Es una versión más reality del moco en la nariz.

-¿Qué planes tienen desde la factoría Muchachada?

-La tercera temporada de Museo Coconut por emitir, un nuevo programa de sketches, siete capítulos, que se llama 'Retorno a Lilifor', porque nunca debimos salir de allí, a ese lugar maravilloso, es una especie de útero de felicidad. En Lilifor todo es hermoso, llueve chocolate e incluso la Policía es de caramelo, incluso la Policía que carga en Valencia es de caramelo. Dan ganas de decirlo con aire victoriano y mirando al horizonte, mira, ahí viene Lilifor. Es un poco como 'Retorno a Brideshead'. Además de esto, está un proyecto que siempre tenemos presente que es hacer una película, y creemos que es un buen momento para las subvenciones. El director probablemente será Ernesto Sevilla. Lo tendrán que ver nuestros abogados, nosotros hace tiempo que no nos vemos, solo hablamos a través de nuestros abogados.