Soraya - ABC

Soraya: «Soy demasiado cañera para ser la banda sonora de "Crepúsculo"»

La artista extremeña saca al mercado su nuevo disco, «Dreamer», donde se reivindica como cantante dance internacional íntegramente en inglés

MADRID Actualizado:

Tan natural como la vida misma, Soraya Arnelas (Valencia de Alcántara, 1982) nos recibe en un loft del sur de Madrid para hablar de su nuevo trabajo, “Dreamer”, que sale a la venta mañana, 28 de septiembre.

Dos años después de representar a España en el Festival de Eurovisión, y sin olvidar de donde proviene, la artista extremeña, uno de los máximos exponentes del dance en nuestro país, vuelve a escoger el inglés con unos temas que prometen arrasar en las pistas de baile. Se define como hiperactiva y no le falta razón, apenas publicado su nuevo álbum ya está trabajando en un tema inédito que lo acompañará en Navidad, además de algunas otras sorpresas (“algo más acústico y más natural...”, confiesa).

-Ya va por su quinto disco. Parece que fue ayer cuando empezó su carrera... ¿en qué ha cambiado personal y profesionalmente desde entonces?

-Los años pasan factura. Sí o sí hay una evolución. A nivel profesional, noto cómo aprendo y cómo lo adapto a mis discos. Este disco lo tenía imaginado, pensado desde que salió “Sin Miedo” (su anterior trabajo, en 2008). Cada disco en un pasito más para encontrarte como el artista que llevas dentro. En mi último disco dejé claro por dónde quería ir: el mercado de la pista de baile, club... y este disco es la reiteración de lo que yo quiero hacer... con la colaboración de dj que son los artistas del momento.

-Parece que los dj son más importantes incluso que los cantantes... como David Guetta, con el que va a actuar próximamente.

-Así es. En el Gold Fieber, de Moscú, hay tres dj invitados, entre ellos Guetta, y una cantante, que soy yo. Me encantaría colaborar más con él, ojalá pudiéramos hacer un single.

-Ha conseguido en estos años una gran proyección internacional. ¿Se la imaginaba?

-Un poco sí. Uno consigue lo que busca. La vida al final te puede llevar de un lado a otro pero tú llevas el sentido y la dirección. A mí siempre me ha interesado el público europeo, primero porque mi predilección es cantar en inglés y en España todavía cuesta mucho. Pero yo me debo a mi tierra y a mi gente.

-Precisamente, las canciones de “Dreamer” han sido grabadas íntegramente en inglés, como en muchos de sus trabajos anteriores. ¿No echarán en falta sus seguidores temas en castellano?

-Sí. Aunque ya nadie se echa las manos a la cabeza por sacar un disco entero en inglés. De momento, en mi trayectoria he cantado en inglés y en español. Hay fans que me lo han comentado, pero yo siempre les respondo que ya va siendo hora de que aprendan inglés (risas). Mi proyecto, hoy por hoy, no está en español.

-O sea que descartas cantar en castellano...

-No, claro que no. Hay muchos artistas que sacan reediciones de sus temas en castellano, como Shakira o Jennifer López. Pero de momento, mi proyecto lo siento en inglés.

-Este disco se llama “Dreamer” (soñador) y una de las canciones más destacadas es “Live your dreams” (vive tus sueños). ¿Está usted viviendo su sueño?

-Todos los días. Cada día me surge una nueva idea, y eso es un sueño. Por ahora los voy cumpliendo casi todos, aunque hay alguno que se queda en el camino... aunque siempre intento retomarlos. Yo soy una soñadora, y ése es el verdadero significado del disco.

-¿Cuál sería el sueño que le queda por cumplir?

-Ganar Eurovisión, me quedé con esa espinita. Y algo muy importante es ir a la universidad y hacer una carrera. Lo que es el mundo de los estudios y de la cultura me llena mucho, y me he quedado con la pena de no ir a la universidad.

-Hay una maldición en torno al festival de Eurovisión que hace a muchos cantantes desaparecer completamente del mapa después de actuar allí. ¿Este disco es la manera en la que usted lucha contra ella?

-Yo lo tuve muy claro. La misma noche del festival, me prometí que resurgiría como el ave Fénix, y que me pondría a trabajar inmediatamente. Dos años después, miro para atrás y lo veo con otros ojos. Gracias a Eurovisión he tenido muchas oportunidades fuera de España. El festival da cosas buenas... y la posición te afecta durante un tiempo, pero si luchas y sufres... Yo quería el premio porque España lo pedía y lo merecía.

-¿Se ha planteado volver a intentarlo?

-Sí, me lo he planteado pero no lo haré. Creo que es el momento de otra persona, como Coral, que le toca ir después de tantos años luchando por ello.

-Le han adjudicado el título de “reina del dance”. Supongo que es un orgullo, pero ¿no es también una forma de presión para estar a la altura de esa corona?

-Los adjetivos de ese tipo sólo se pueden permitir Madonna o Kylie Minogue, gente que cuando mira hacia atrás en el tiempo tiene una carrera larguísima. A mí me queda mucho, es algo prematuro, aunque yo lo agradezco, muy humildemente.

-Hay un tema que se llama “Twilight” (Crepúsculo). ¿No tendrá algo que ver con los vampiritos cinematográficos?

-En absoluto (risas). Cuando me propusieron grabar este tema, me hice esa misma pregunta. A mí la película me gusta mucho pero no quería meterme en ello, no tengo intención de ser la banda sonora de Crepúsculo, soy demasiado cañera. La canción habla de la oscuridad, que es mi medio, la noche, donde llevo mi música.

-La noche es el lugar donde su música se vive más.

-Exacto. Hoy en día hay una sensación de negatividad en la sociedad. Lo que a mí realmente me apetece es que la gente pueda desconectar y se olvide de lo que hay fuera. Me siento orgullosa de este disco por esa razón, porque alguien cuando salga de fiesta, o vaya al gimnasio, y se ponga mi música, le dé un poco de alegría y desconecte. Al final las baladas te vuelven melancólico... a mí me gusta otra energía.

-¿Pero no echa de menos, de vez en cuando, temas más tranquilos?

-Lo puedo hacer igualmente. Al fin y al cabo la diferencia entre una balada y un tema dance es el tempo. En mis directos tengo la posibilidad de convertir un tema dance en una balada al piano. Para la gira del verano que viene lo haré. Lo echo de menos, yo también tengo mi lado romántico. Muchos de mis temas eran inicialmente baladas. No hay que pensar que las letras de estas canciones son fáciles. Uno de los temas de este disco lo escribió Lucie Silvas, una cantante que nos tiene acostumbrados a melodías al piano. Merece la pena escuchar estas letras.

-Da la sensación de que es usted una artista muy activa en internet, especialmente en las redes sociales.

-Yo escucho a mis fans a través de lo que cuelgan en mi muro de Facebook. Saco muchas ideas de ellos. Es una fuente de energía increíble. Y abre fronteras. Voy siempre con mi Blackberry, y hago fotos y cuento cosas en Twitter (su cuenta es @SorayaMoen), para compartirlo con mis seguidores. A la gente les gustan esas cosas.

-¿Cree que a día de hoy formatos como el de “Operación Triunfo” siguen teniendo vigencia?

-Sí, siempre que haya gente, en el concurso, que sean verdaderos artistas. Si el formato no ha triunfado últimamente ha sido por la figura de Risto: primaba más el morbo que otra cosa. Es un concurso para cantantes, y no debería ponerse en duda eso. Habría que darle la importancia a lo que tiene, que son los artistas, y no desviarse. Todo el mundo merece una oportunidad, aunque haya medios de comunicación a los que no les guste este programa. Hay artistas que han vendido millones de discos que salieron de Operación Triunfo.

-Quizás porque la gente se identifica con los que salen del programa.

-Es que así son las historias verdaderas de muchos cantantes a nivel mundial. Yo he trabajado en Telepizza, en Zara, como azafata... Somos personas, no hemos nacido ya artistas. Nuestro pasado nos hace llevar nuestra carrera de otra forma. Valoramos muchas otras cosas... como cantar en directo. Y eso no se debe poner en duda.