Nace el bioflamenco

Se trata de una nueva modalidad deportiva que une coreografías de este baile y ejercicio físico

EFE
RINCÓN DE LA VICTORIA (MÁLAGA) Actualizado:

¿Se imaginan bailar flamenco con ropa y zapatillas de deporte? Eso es lo que hace un grupo de mujeres que asisten a clases de bioflamenco, una nueva modalidad deportiva en la que mezclan las coreografías de este baile con el ejercicio físico y que permite corregir malas posturas. Las clases se imparten en Rincón de la Victoria (Málaga) y se basan en el movimiento cardiovascular a través de sesiones coreografiadas de flamenco, con las que se consiguen el fortalecimiento de la parte superior del tronco y la espalda, mediante el estiramiento de brazos, y una colocación postural correcta.

Trío Son de Sol

La artífice de esta disciplina es Sole García de Soria, que ha estado muy vinculada al baile flamenco y a su enseñanza, gracias a la academia Hermanas Soria, que dirigía en su Écija (Sevilla) natal junto a sus dos hermanas, Esperanza y Lola, con las que compone el trío Son de Sol, que representó a España en Eurovisión en 2005.

Sin embargo, el destino laboral ha llevado a la más pequeña de las hermanas García de Soria a trabajar en el Organismo Autónomo Local (OAL) de Deportes del Ayuntamiento de Rincón de la Victoria, a cuyos responsables planteó la posibilidad de poner en marcha una nueva disciplina con base en el flamenco. «Hay muchos tipos de bailes que se emplean en el deporte y lo que pretendíamos era que personas que no están acostumbradas a hacer ejercicio, sobre todo hombres y mujeres de mediana edad, se inicien en la práctica deportiva a través de esta música popular que conocen», ha manifestado a Efe la profesora de bioflamenco.

Rumbas, bulerías, soleá

En las coreografías se utilizan los palos más rítmicos del flamenco, caso de las rumbas, las bulerías, los tanguillos y las alegrías, y eso se combina con ejercicios anaeróbicos con músicas un poco más lentas como la soleá y la seguidilla. Al final de las clases se realizan movimientos específicos de estiramiento y relajación, que se acompañan por palos profundos y más serios, como las nanas o la taranta.

La profesora ha conseguido adaptar el flamenco a los ejercicios deportivos y prueba de ello, es la utilización de recursos propios del deporte como las mancuernas, los balones de pilates, los elásticos o las picas. Asimismo ha asegurado que la colocación típica de brazos y espalda en la danza flamenca «ayuda a fortalecer la zona lumbar y permite efectuar correcciones de postura». Las clases de bioflamenco están incluidas en la Escuela de Salud del OAL de Deportes de Rincón de la Victoria y en su primer curso, cuentan con una treintena de alumnas, ya que todavía no se ha animado ningún hombre.