William Christie, durante la entrevista en Madrid
William Christie, durante la entrevista en Madrid - MATÍAS NIETO KOENIG

William Christie: «Dentro de cien años nadie hablará de Trump, pero sí de Miguel Ángel»

El músico celebra en España con Bach los cuarenta años de su orquesta, Les Arts Florissants

MadridActualizado:

Lleva puesta siempre William Christie (1944) una media sonrisa de acentos irónicos y los párpados a media altura. Su voz es calma, su rostro apacible, lo mismo que sus gestos. En su biografía se le define como clavecinista, director de orquesta, musicólogo y profesor y como «el motor de uno de los proyectos musicales más apasionantes de los treinta años». Se refiere a Les Arts Florissants, la formación que el propio William Christie creó en 1979. Con ella viene a España, dentro de su gira de celebración: interpretarán la «Pasión según San Juan», de Bach, en el Auditorio Nacional de Madrid (21 de marzo), el Palau de la Música de Valencia (23 de marzo) y el Auditorio de Zaragoza (25 de marzo).

Establecido en Francia desde 1971 (nació en Búfalo, en Estados Unidos, pero dejó el país para evitar ser reclutado para la guerra de Vietnam, con la que no estaba de acuerdo), su interés por la música barroca francesa fue el que le llevó a fundar Les Arts Florissants, nombre tomado de una ópera de Marc-Antoine Charpentier, la primera que interpretó el grupo. Su aproximáción a este repertorio y el empleo de instrumentos originales fueron toda una revolución hace cuatro décadas. «Sentía que tenía que hacerlo en aquel momento –dice Christie cuando se le pregunta por qué decidió crear Les Arts Florissants–. Quería volar con mis propias alas; había pasado mucho tiempo trabajando con otras personas, con unos sonidos específicos, y llegó el momento de conseguir mi propia expresión. Había mucha gente joven alrededor mía con inquietudes parecidas y con ellas formé el conjunto».

Referencia

En estas cuatro décadas, ha sido William Christie una referencia dentro de la música antigua. Con él y con otros músicos con ideas similares a la suya se transformó la manera de ver y acercarse al repertorio antiguo y barroco. «En aquellos años empezó a trabajarse con instrumentos originales buscando un sonido más cercano al que pretendían los autores; en Holanda, en Inglaterra, incluso en Estados Unidos. Y también en Francia, donde yo formé el ensemble». Ese trabajo que realizaron músicos como Christie caló pronto y hoy en día «es imposible imaginarse –dice– una Cantata u otra pieza de Bach interpretada como lo hacía en su momento Herbert von Karajan. Tampoco se puede interpretar a Mozart como se hacía treinta años, especialmente desde el punto de vista de las orquestas –la forma de cantar sí es más parecida–,escuchar grabaciones, por ejemplo, de la Staatskapelle de Dresde es como estar en el Parque Jurásico».

Pero la manera «historicista» de acercarse a la música no solo afectó al repertorio antiguo y barroco. «No se toca hoy las obras para piano de Beethoven como se tocaban hace cuarenta años, y creo que nuestra manera de pensar y de afrontar la música ha tenido algo que ver, sí;también para los repertorios románticos y del siglo XIX. Es música antigua también».

La tradición, asegura William Christie, es algo básico en la música. «Es algo maravilloso que debemos tener en cuenta. Por ejemplo, no podemos olvidarnos de que cuando la Filarmónica de Viena toca “Der Rosenkavalier”, de Strauss, sus integrantes más mayores tuvieron como maestros a músicos que conocieron al propio compositor y que tocaron con él».

«Una música limpia»

A Teresa Berganza, la insigne mezzo española, le gusta volver al repertorio barroco porque en él está la verdad. William Christie está de acuerdo: «Sí, tiene verdad, honestidad, es una música limpia. Y el objetivo para un intérprete es siempre alcanzar la verdad de la música. Lo difícil es saber dónde está la verdad, qué es dentro de la música. Yo la llevo buscando muchos años».

Y no solo una música que busca la verdad puede servir al ser humano en estos tiempos de tanta falsedad e impostación, asegura Christie. «La cultura en general es básica; un país que desprecia su cultura pierde el contacto con su pasado, y eso significa perder el contacto con su futuro. La cultura es humanismo, es lo mejor que le puede pasar al ser humano de cualquier siglo;es belleza, es verdad, son ideas. Nadie hablará de Trump dentro de cincuenta o de cien años, pero seguirán hablando de Miguel Ángel; nadie dará importancia a Theresa May, pero sí a Benjamin Britten».

Aniversario con Bach

La «Pasión según San Juan», de Johann Sebastian Bach, es la obra con la que Les Arts Florissants celebra su cuadragésimo aniversario en España; el mismo repertorio interpretará en Alemania, Gran Bretaña, Polonia y Francia. Menos conocida que la «Pasión según San Mateo», William Christie cree que las dos son «grandes obras maestras. La “Pasión según San Juan” es tal vez más dramática, más teatral. Pero son dos extraordinarias partituras ambas».

No es Les Arts Florissants la única ocupación de William Christie. «Suelo trabajar nueve meses al año con ellos, y el resto del tiempo colaboro con dos formaciones: La Scintilla, la orquesta barroca de la Ópera de Zúrich, y The Age of Enlightenment. No soy un director que vaya de una orquesta a otra como director invitado».

También dedica el músico franco-estadounidense su tiempo a dos eventos: el Festival de Printemps y el Festival Dans Les Jardins de William Christie, ambos vinculados a Les Arts Florissants y que se celebran en Francia. Yel músico se siente muy satisfecho con la cuarta de las ocupaciones que refleja su biografía:la de maestro. «Enseñar supone una forma de seguir aprendiendo. Es una manera de mantenerme en contacto con las nuevas generaciones, que considero fundamental para mí. También es otra forma de expresarme como intérprete; lo puedo hacer delante de una orquesta, naturalmente, pero también cuando estoy enseñando a un alumno».