Maria Carey, autora de «All I Wand For Christmas is You»
Maria Carey, autora de «All I Wand For Christmas is You» - ABC

Villancicos, un fenómeno eterno y rentable

Las canciones navideñas siguen seduciendo a artistas de todos los estilos y animando la alicaída industria discográfica

MadridActualizado:

En la cada vez más alicaída industria discográfica, las Navidades son un oasis; los discos siguen siendo un socorrido regalo navideño y las ventas se sobreponen un poco. Y, especialmente en el mundo anglosajón, una parte importante de la producción discográfica en estas fechas son los discos de villancicos o, más exactamente, de música navideña. No hay artista que se precie que no haya dedicado uno de sus discos a este repertorio: de Frank Sinatra a Elton John, de Barbra Streisand a Rod Stewart, de U2 a Madonna, todos han sucumbido ante el encanto de la Navidad, bien con álbumes completos o con canciones incluidas en antologías.

Los discos recopilatorios de canciones navideñas abarcan todos los gustos y todos los estilos. Solo entre las novedades publicadas en las últimas semanas en todo el mundo se pueden encontrar villancicos de música ambiental, chill-out, dance, cantado por crooners, por coros clásicos o cantantes de ópera como Luciano Pavarotti, por artistas pop como Neil Diamond o Laura Pausini, de jazz como Ella Fitzgerald y Louis Armstrong, flamencos como Tierra Colorá o crossovers como Susan Boyle.

Los villancicos y las canciones navideñas son un ejemplo de globalización. Muchos gozan de una inmensa popularidad, como el clásico «Noche de Paz», que compusieron en 1818 un sacerdote y un organista austríacos, Joseph Mohr y Franz Xavier Gruber; «Jingle Bells», escrita a mediados del siglo XIX por James Pierpont; o «Have Yourself a Merry Little Christmas», escrita por Ralph Blane y Hugh Martin para la película «Meet Me in St. Louis», y que cantó Judy Garland por primera vez.

Algunas de estas canciones navideñas han saltado los límites de estas fechas y se han convertido en auténticos «standards». Es el caso, por ejemplo de «White Christmas» («Blanca Navidad»), una canción compuesta por Irving Berlin e interpretada por primera vez por Bing Crosby. Según el Libro Guiness de los Récords, esta versión (grabada por el cantante para Decca Records el 29 de mayo de 1942, con la John Scott Trotter Orchestra y los Ken Darby Singers) es el sencillo más vendido de todos los tiempos, con más de 50 millones de copias. La cifra se duplica, según la misma fuente, cuando se suman las diferentes versiones que se han realizado de la canción. Entre la lista de intérpretes figuran Iggy Pop, Rod Stewart, Dean Martin, Michael Bublé, Lady Gaga, Andrea Bocelli, Taylor Swift, Diana Krall, Neil Diamond, John Denver, Boney M, Tony Bennett, Barbra Streisand, The Supremes, The Beach Boys, Elvis Presley, Frank Sinatra o Plácido Domingo.

El fenómeno paralelo al logrado por «White Christmas» en nuestros días tiene nombre de mujer: el de la cantante Mariah Carey. En 1994 escribió, con arreglos de Walter Atanassief, «All I Want For Christmas is You» («Todo lo que quiero para Navidad es a ti»), que es, desde entonces, el principal himno de la Navidad. Como los turrones, en estas fechas regresa a las listas de ventas en todo el mundo. Es también el sencillo navideño más descargado de la historia; en 2012 las descargas digitales eran de 2,3 millones. La canción le ha reportado a su autora más de 80 millones de euros. En 2003 la inclusión en la película «Love Actually» de la canción, interpretada por la joven actriz Olivia Olson, supuso un relanzamiento del tema. Este mismo año, el actor y comediante James Corden hizo uno de sus vídeos al volante en el que un puñado de célebres artistas, entre ellos la propia Mariah Carey, cantaban la canción: eran Adele, Lady Gaga, Selena Gómez, Chris Martin, Gwen Stefani, Elton John, Red Hot Chilli Pepper, Demi Lovato y Nick Jonas.

En España, el caso más emblemático es el de «El pequeño tamborilero» y Raphael. El cantante de Linares grabó por primera vez en 1965 esta canción, compuesta por Katherine Kennicott Davis a partir de una pieza tradicional checa. La letra de la versión española fue creada por Manuel Clavero. El 5 de febrero de 1966 la canción se situó, según la página web del artista, en el single número uno en ventas en España, y permaneció en ese lugar durante 2 semanas. «El pequeño tamborilero» es una de las piezas emblemáticas del repertorio de Raphael, que lo ha interpretado incluso en conciertos veraniegos.