«A veces estoy en el cielo, y a veces en lo más bajo, y eso no es fácil para nadie»
El cantaor, en Madrid, antes de la entrevista /ERNESTO AGUDO

«A veces estoy en el cielo, y a veces en lo más bajo, y eso no es fácil para nadie»

IGNACIO SERRANO | MADRID
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La elección del título de un disco suele ser producto de un proceso arduo de intuición y descarte, o al menos -sobre todo cuando éste es muy chocante-, de una extraña casualidad que el artista a veces se reserva para sí. Pero con José Mercé no hay que buscarle tres pies al gato nunca. «Me gustó, y punto. Es así de simple. Esta es la primera vez que yo le pongo el nombre a uno de mis discos, y me quedé con la primera palabra que me hizo tilín. Me gustó el sonido de la palabra. Ruido... ruido... Isidro [Muñoz, su productor] me dijo que lo veía bien, y como considero que su cabeza es la mejor amueblada del mundo flamenco, tiramos pa´lante».

«Ruido» verá la luz el próximo 27 de abril tras una larguísima espera. «Estoy impaciente por verlo publicado, porque ha sido un disco que ha dado muchas vueltas, ha salido un poco travieso. Empezamos a grabarlo en Cádiz, luego nos fuimos a Sevilla, y después a casa de Isidro, en Sanlúcar de Barrameda. Luego mi guitarrista, Moraíto, tuvo una neumonía y tuvimos que paralizar la grabación. Ha sido un proceso complicado, porque además las canciones tienen un sentimiento que... a veces estás en el cielo, a veces en lo más bajo, y eso no es fácil para nadie. En fin, que tenía que haberse publicado en Navidad. Se ha resistido mucho, pero ahora estoy muy contento porque sólo queda verlo en las tiendas».

Ha sido un recorrido muy sufrido, pero el cantaor está exultante ante el resultado, «porque es una joya, sobre todo musicalmente. Recomendable para escuchar en soledad, exprimiendo todo el sabor que tiene», asegura.

Muñoz, que además de producir firma todo el disco excepto la canción que lo cierra -«Nanas de la cebolla», de Miguel Hernández, con música de Alberto Cortez y la colaboración de Pasión Vega y Carlos Sanlúcar-, tuvo muy claro que estas canciones sólo podían ser para Mercé. «Sí, lo escribió para mí y me siento muy afortunado» asegura, «porque son canciones que sé que van a llegar mucho a la gente».

Sabor clásico

A pesar de que el «menos es más» suele imperar en «Ruido» -no hay un solo atisbo de fusión o fragmentos orquestales-, Mercé cree que le será «muy difícil llevarlo al directo, aunque en realidad ya llevo cantando algunos temas desde septiembre en mis conciertos», dice entre (sus) sonoras carcajadas, que transmiten una extraña y poderosamente tranquilizadora sensación de familiaridad.

Ante el buen humor que gasta el jerezano, reservamos para el final el comentario futbolero, que no busca cizaña sino una opinión cualificada, dado que Mercé puso voz al himno madridista. «Estamos muy mosqueados, además de tremendamente decepcionados. Tanto dinero gastado para nada, para caer en el mismo sitio de siempre. El otro día le preguntaba a Valdano si creía que la plantilla tiene sangre en las venas, y no sabía qué decirme. Ganar o no la liga ya nos da igual».

Donde sí está claro quién es el número uno es en lo suyo. «Menuda osadía, jamás podría creerme el mejor cantaor», dice Mercé. A ver si la clave va a estar en la humildad.