El último capricho anticomercial de Roger Waters

«A Soldiers's Tale», nuevo álbum del músico británico, y «Suspiria» de Thom Yorke, los lanzamientos discográficos destacados de la semana

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A Roger Waters y Thom Yorke solo los separa la diferencia generacional. Los dos son músicos, hijos de la Gran Bretaña, y con cierto don para la genialidad. También para la extravagancia, y es gracias a ello que esta semana discográfica es una de las más inusuales de los últimos meses, quizá años. Ambos lanzan sendos discos nada convencionales: una readaptación de un cuento musical de Stravinsky por parte del enfant terrible de Pink Floyd, y una banda sonora por la del líder de Radiohead.

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  1. Roger Waters «A Soldiers's Tale»

    Ríanse de lo «anticomercial» de todos los álbums dobles, operas-rock y demás pajas mentales publicadas por músicos este año, que aquí llega Roger Waters con el único disco que no venderá ni una sola canción suelta en iTunes. Y es que el desguace de «The Soldier's Tale» no tendría el menor sentido (si es que lo tiene el de cualquier disco que se precie): Se trata de una readaptación del musical homónimo de Igor Stravinsky, en la que cada pieza es evidentemente continuación lógica de la anterior y precuela de la siguiente, y por tanto carece de significado independiente.

    Las cuarenta y seis pistas del álbum alternan textos recitados (el ex Pink Floyd interpreta todos los personajes de la obra, y aquí hay que destacar que tiene una voz ideal, versátil y evocadora) y composiciones orquestales que, además de necesitarse mutuamente, gozan de una belleza inapelable y hablan sobre un tema, la guerra, sobre el que Waters parece lanzar una inquietante advertencia por anacrónico y lejano que parezca.

    Esta obra de Stravinsky que relata la parábola de un soldado que intercambia su violín con el diablo, de cuyo estreno se cumplen ahora cien años, no podía haber caído en mejores manos para ser revisada en formato CD. No solo porque Waters ya haya tenido acercamientos relevantes a la misma (en 2008, en el Bridgehampton Chamber Music Festival, y en un concierto dedicado a la memoria del escultor Walter Channing), o porque su trauma infantil (perdió a su padre en la Segunda Guerra Mundia) le convierta en un vehículo oral cargado de emoción sincera. También porque en 2018 este disco solo podría publicarlo un loco, o un rico al que le importen un carajo las ventas. Y Waters cumple al menos una de las dos condiciones.

    7 / 10

    NACHO SERRANO

  2. Thom Yorke «Suspiria»

    Siguiendo los pasos de su compinche Jonny Greenwood, sospechoso habitual de las bandas sonoras y autor de delicados scores para cintas como «Pozos de ambición» y «El hilo invisible», ambas de Paul Thomas Anderson, Thom Yorke aprovecha un periodo de relativa calma y ameniza la espera de un nuevo álbum de Radiohead (o, quién sabe, de otro disco en solitario) reordenando y recomponiendo el paisaje sonoro de «Suspiria», remake que Luca Guadagnino acaba de firmar de la película que Darío Argento estrenó en 1977.

    Una puesta a punto con la que el británico lleva al desguace la banda sonora original de los italianos Goblin, algo así como un retorcido festín de rock progresivo salpicado de sintetizadores, y la transforma en una veintena de experimentos, silencios nerviosos y unas cuantas canciones hechas y derechas que, al menos conceptualmente, no desentonarían demasiado en grabaciones como «The Eraser». De hecho, el espíritu y la inquietud son los mismos, aunque ajustados a un lenguaje de drones, teclados espectrales y voces lánguidas que potencian el halo de terror y suspense que rodea a la película.

    También hay, el formato obliga, apuntes sonoros y esbozos que van añadiendo capas de significado y pistas para reforzar el contexto, pero es en la tragedia temblorosa de «Has Ended», con el hijo de Yorke tocando el tambor, o en la espeluznantemente delicada «Suspirum», con su diálogo de teclado, voz y melódica, donde Yorke se crece y ultima el hechizo de obrar magia a partir de un material oscuro y pesadillesco. Una banda sonora para no dormir.

    8 / 10

    DAVID MORÁN