El rapero de 20 años XXXTentacion ha muerto en un tiroteo
El rapero de 20 años XXXTentacion ha muerto en un tiroteo - ABC

Tiroteos, violencia y sexismo: retrato del nuevo hip-hop juvenil

Dos famosos raperos estadounidenses han sido asesinados en menos de 24 horas

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Todavía estamos muy lejos de los años de plomo de la implosión «gangsta» de mediados de los noventa, pero la ola de violencia que se está viviendo en la escena de hip-hop empieza a ser alarmante, especialmente tras el episodio vivido este lunes en Estados Unidos, con la muerte de dos jóvenes raperos en menos de 24 horas.

El primer suceso ocurrió en Florida, donde el artista conocido como XXXTentacion fue asesinado a tiros por un encapuchado mientras conducía su coche deportivo. Horas después, otro rapero llamado Jimmy Wopo caía abatido por disparos en mitad de un tiroteo en Pittsburgh. Ambos tenían en común la juventud (20 y 21 años), pero también una vida llena de violencia.

Wopo fue expulsado de la escuela de niño, sobrevivió a infinidad de tiroteos durante su adolescencia y entró en la cárcel al menos en dos ocasiones. Por su parte, XXXTentacion se vanagloriaba de haber apuñalado a un chico cuando tenía seis años. Ya siendo adolescente, al entrar en prisión por robo a mano armada golpeó brutalmente a un preso homosexual, y ha estado envuelto en varias denuncias de agresión doméstica, en una ocasión contra una mujer embarazada. Un historia que no ha sido óbice para que artistas muy reconocidos como Kanye West, Diplo o J. Cole se hayan lamentado públicamente de su muerte, lo cual ha abierto un debate en la industria musical: ¿es lícito aplaudir a un maltratador misógino y homófobo?

Culto sexual

Fruto de controversias como esta, Spotify anunció recientemente que eliminaba de todas sus playlists y recomendaciones al rapero R. Kelly, acusado de mantener cautivas a seis jóvenes como esclavas sexuales, a las que sometió a un «culto» que incluía una «matrona» que las entrenaba para sus prácticas sexuales preferidas.

Tras una década en la que la escena de hip-hop pareció concienciarse sobre estos problemas (en 2007 se llegó a lanzar en EE.UU. una campaña para eliminar de las canciones palabras misóginas como puta, o racistas como negrata), violencia y machismo parecen elementos inseparables de la ecuación del hip-hop de los años ‘10. Algunos achacan este repunte de agresividad en los raperos al surgimiento del «drill», un subgénero del rap basado en letras especialmente violentas que nació en el sur de Chicago alrededor de 2012, y que en los últimos años ha sido importado por la escena europea, sobre todo por la inglesa.

Una de sus primeras «víctimas» fue el rapero Joshua Ribera, apuñalado en septiembre de 2013 al salir de un club nocturno de Birmingham. En 2017, la violencia volvió a relacionarse con el hip-hop cuando el artista conocido como M-Trap asesinó a un joven de 15 años en Londres, donde hace un mes fue asesinada otra joven promesa del hip-hop, el rapero de 17 años Rhyheim Barton. También en la capital británica, este mismo año han sido asesinados Lyndon Davis (18 años), Lewis Blackman (19), Kelvin Odunuyi (19) y David “Dagwood” Robinson (25).

Una auténtica oleada de crímenes provocada por estereotipos violentos y machistas de los que la escena de hip-hop española siempre ha permanecido alejada. Al menos por ahora.